lunes, 10 de noviembre de 2014

SOUTH YACHTS SHOW 2014

La muestra fue auspiciada por Navy Spots, la Cámara de Actividades Náuticas de la República Argentina y el Municipio de Tigre, entre los días 5 y 9 de Noviembre, y se llevó a cabo en la Bahía Grande de Nordelta. Se habilitaron dos peines para los expositores, los terraplenes frente al Hotel Internacional y la galería comercial norte. Como es tradicional, la entrada fue libre y gratuita.


Siempre aclaramos, a la hora de hacer una crónica de este tipo de eventos, que la mirada y comentarios aquí vertidos son absolutamente personales y hasta exigentes si se quiere. Nos parece que el medio así lo requiere.

Lo que se vio: Varios productos nacionales, de distintas esloras y prestaciones, algunos con innovaciones y otros siempre conservadores. Brokers y un amplio abanico de opciones náuticas: cruceros, day crucers, lanchas, motos de agua, monotipos de vela ligera, windsurf y hasta un par de clásicos.

Lo que no se vio: Accesorios para embarcaciones, salvo alguna marina. Muy pocas promotoras publicitando los productos y poca folletería, también faltó control en el ingreso.

Los más destacados: Apenas uno ingresa se encuentra con una embarcación del Astillero Canestrari, que muy audaz e inteligentemente, ha dispuesto de una escalera telescópica en proa para un cómodo desembarco, si se desea embicar con la lancha.

El Astillero Quest ha incorporado un instrumental de Faria muy interesante. Un multifunsión, de fácil lectura e ideal para tableros con poco espacio disponible.


 

Sin dudas, la estrella de la industria nacional ha sido la Cronos, del Astillero Konaz. Esta lancha de delicadas líneas, con reminiscencias retro, cuidados detalles de construcción y terminación fue la vedette de la muestra. 

 




Otro denominador común fue la impresionante motorización en embarcaciones de pequeño porte, algo que siempre me cuesta entender para estas latitudes.

En general nos pareció bastante magra la exposición, sobre todo teniendo en cuenta que la última CACEL se suspendió. Esta hubiese sido una muy buena oportunidad para atraer mas gente del medio.

Algunas fotos más: 



lunes, 13 de octubre de 2014

TRAVESÍA V. PARANACITO - DOLORES - PTO. ALDAO (Última parte)

Gracias por volver a acompañarnos en esta última parte de la travesía. Nos habíamos quedado en el atardecer del martes, cuando la tormenta amainó. Cliqueando aquí podrán ir a la segunda parte, si es que no la leyeron o quieren seguir el hilo del relato.

...Es notorio como sobre los fondos uruguayos un ancla plegable de 6 kgs. sostiene al Palometa perfectamente arraigado; es tiempo entonces de preparar la cena y ver una peli tranquilos, podría ser "Cuando todo está perdido"?, con Robert Redford.

Amaneció con mucha niebla, pero el sol se encargaría rápidamente de levantarla. Secamos el exterior del barco, quitamos chubasqueras, desayunamos y ya estábamos listos para continuar navegando con buenas condiciones meteorológicas.
Como era temprano, aprovechamos a poner proa a la Playa Concordia y a Puerto Aldao antes de regresar a Rose Marie (Arroyo Martínez, Argentina)

Partimos a las 11 hs. del San Salvador, el miércoles 24 de septiembre, y una hora más tarde estábamos patachando frente a las costas del balneario Concordia. Quizás en verano uno le pueda sacar más provecho, así que después de algunas fotos nos movimos más hacia el Norte, a las playas de Puerto Aldao.
Pudimos encontrar muy buena profundidad bastante cerca de la costa, eso sí, mucho cuidado con los restos de lo que fue un muelle. Mantengan buena distancia de respeto y no tendrán de que preocuparse. El paraje es muy bonito y tranquilo, invita a quedarse. Fondeamos para almorzar y sacar unas fotos más. Algunos pescadores llegaban con sus embarcaciones, había algunos lugareños caminando por la playa y el río estaba tranquilo, aunque nunca dejó de soplar flojo del NE.
La tarde empezó a avanzar y la vuelta era un hecho. Cruzamos sin contratiempos, aunque la marea estaba algo más baja, y atracamos en el muelle de Rose Marie a las cinco de la tarde.
Como para mañana se registran posibles tormentas decidimos quedarnos y aprovechar la Hostería y el día para hacer algunas cosas pendientes, la más importante, tratar de sacar los restos del cabo que puedan haber quedado del incidente del día de la tormenta en la línea de eje .

Entre lloviznas y cielo plomizo, entre mates y zambullidas, el caprichoso nylon fue abandonando el eje, entre la pata de gallo y la hélice, de a cortos chicotes. El SMN no se equivocó con el pronóstico para hoy jueves. Acomodamos los gallardetes y las sagulas que el viento había maltratado y testeamos al semirrígido con el GPS del Smarthphone que registró 22 km/h de crucero en planeo y una, casi máxima, de 33 km/h. para tener registros de velocidades y consumo. Todo estaba en orden.

Viernes 26: Luego de despedirnos de Susana, Carlos y Rose Marie zarpamos de regreso desandando el mismo derrotero de la ida. En el Sagastume Chico, grande fue la sorpresa cuando, en vuelta encontrada, nos topamos con amigos del Club del GranJean. Abarloamos y les pasamos algo de información solicitada a la tripu del Corina Marú, un "Buena navegación" se escuchó al unísono y ambos barcos partieron en busca de sus destinos.
Solo por las dudas, nos reabastecimos  de 40 litros de combustible en los surtidores de la guardería Los Pinos. El domingo 28, con una llovizna constante, cerca del medio día, amarrábamos en nuestra marina poniéndole fin a otra travesía.

Algo de data adicional:
  • Total de días tomados 10.
  • 183 Millas náuticas navegadas.
  • Utilizamos 114 litros de combustible.
  • En 33 horas de navegación.
  • Velocidad promedio: 5,63 Nudos.
  • Costo de amarra por día en Rose Marie $150.
  • Costo del litro de gasoil en Los Pinos: $12,45
Estimados amigos, como siempre espero haberles sido de utilidad y que lo expuesto sirva para ampliar los horizontes a navegar. Buenas singladuras y hasta la próxima!

Si desean ver más fotos pueden hacerlo en  Facebook o en Panoramio. Si quieren ver el video del crucero, vayan a Youtube. (Cliqueando en cualquiera de estas redes sociales los llevará al material solicitado)


lunes, 6 de octubre de 2014

TRAVESÍA V. PARANACITO - DOLORES - PTO. ALDAO (Parte II)

Hola...
Aquí estamos nuevamente con lo prometido, la segunda parte de la crónica de este particular derrotero. Para aquellos que no tuvieron la oportunidad, cliquear acá para la primera parte de esta crónica.

Continuando con el relato...
El domingo 21 amaneció según lo previsto, arranchamos todo para el cruce con tranquilidad y a eso de las 11:00 hs. zarpamos con rumbo al río San Salvador (ROU). Si bien la salida al canal del Uruguay por el Martínez no es complicada, hay un derrotero establecido para navegar por la canaleta y su éxito estará directamente relacionado con el calado de su embarcación.

Si este derrotero se hiciese por estima les daría los siguientes tips: * Al encontrarse en el medio de la boca del Aº Martínez caer suavemente al norte manteniendo una distancia aproximada de 100/110 mts. con relación a la costa, copiando siempre su geografía. * Después de haber recorrido unas 4,7Mn (8,7 kms.) podrán divisar, de frente, la boca del Aº Ñancay. A partir de ahí seguir con rumbo a 45º y enfilarle a un árbol con forma de ñoqui que parece crecer en el agua (costará ubicarlo al principio), a un salto de pulgar a la derecha de donde termina la vegetación en la costa Norte uruguaya.

Salto de pulgar a la derecha: a) Colocar el brazo derecho extendido frente a los ojos. b) Cerrar el puño y levantar el pulgar. c) Guiñar el ojo derecho y apuntarle con el pulgar al objeto en cuestión, una vez en la "mira" d) Mantener firme el brazo, abrir el ojo derecho y guiñar el izquierdo.

Pero no desesperen, aquí les paso los waypoints para un cruce seguro:



Presten mucha atención entre los WP MTZURU9 y MTZURU10 que es en donde se encuentra la determinante de profundidad. Para que tengan una idea, en el momento de nuestro cruce la misma fue de 5,9 f (1,80 mts.), con una altura en Villa Paranacito de 1,88 mts. estacionario (estaba bastante crecido, piensen que tienen una alerta a los 2,30 mts).

Ya una vez en el canal, seguimos enfilados al árbol ñoqui hasta que franqueamos la boya del km. 49,800. Gracias a la gentileza de Alejandro Kalfayan, quien publicara los wp para llegar al San Salvador, accedimos sin problemas, muy cerquita de la playa, a la vista de una buena cantidad de pescadores artesanales que más tarde descubrimos que eran de Dolores.


El San Salvador es un río de muy buena profundidad, con un ancho estimado de unos 300 mts. y muy poca corriente hacia su desembocadura en el Uruguay. Hasta aquí no habría más recomendaciones que sólo prestarle atención a la buena cantidad de espineles marcados con bidones grandes blancos cuando uno se desplaza.
Los pescadores son muy respetuosos y prefieren pasar alejados del barco cuando controlan sus redes, a media mañana y a la hora de los mosquitos.
El lugar era tan especial y tenía tal vista al Oeste que decidimos hacer noche allí. No se preveían vientos ni mal tiempo y teníamos las mejores localidades para ver el ocaso...












El cruce estuvo muy tranquilo, pudimos relevar profundidades y tomar muchas fotografías, demoramos algo menos de tres horas desde Rose Marie y lo más importante: El Paso Márquez nos dio revancha y la aprovechamos. Esta era la tercera oportunidad que intentábamos hacer el cruce desde el Aº Martínez y como dice el dicho que elegimos "La tercera fue la vencida".

Arrancamos la semana (lunes) rumbo a Dolores, con rachas de viento del NE de 14,8/15,5 Nds. que solamente molestaban cuando amuraban de través. Como ya dije antes, el San Salvador tiene muy buena profundidad a todo lo ancho del río, aunque a medida que se navegan las 12 Mn (22,2 kms.) para llegar al puerto es aconsejable ir haciéndolo por el medio del río. Sus costas son altas y se observa sedimentación en capas de distintos tipos de sustratos, presentan una vegetación de altura media formada por arbustos y árboles bajos que dejan ver las chacras con sus molinos y una gran cantidad de lomadas.  Las rachas de viento ahora superan los 25 Nds., siempre del primer cuadrante.

A unos 350/400 metros antes de la bifurcación para entrar a puerto (tomar brazo Sur) se encuentra la única zona complicada de esta singladura, en la posición S33 31.230 W58 14.319 se haya un boyarín ciego rojo que indica una restinga de piedra y que se deberá dejar por estribor, una vez superada la señal caer cercanos a la costa de estribor para evitar el banco que se ubica en la costa contraria y continuar luego por el medio  para ingresar al Puerto de Dolores.


Les adelanto que les puede pasar lo mismo, dependiendo de la época en que vayan. Si observan detenidamente la foto, que pueden ampliar cliqueando arriba de las mismas, debajo del macizo de vegetación que se encuentra a la derecha en la foto se puede ver una superficie irregular color beige, que a lo lejos parece un banco de arena y entonces uno se pregunta: ¿Por dónde paso?
Pues no colega, avance nomas que es pelusa del fruto del plátano. Nosotros tuvimos que estar prácticamente encima para descubrirlo.

Arribamos a la dársena 2 hs. después de nuestra partida, con algo más de 4 mts. de profundidad y con muy poca corriente. El puerto sugiere que hubo en algún momento cierto movimiento de cabotaje, con grandes galpones muy bien conservados, un grupo importante de silos que aparentemente seguían funcionando, una aceitera "Cereoil" y un edificio blanco muy grande en la cabecera de la costanera. Debo alertarlos sobre la falta de infraestructura náutica, no hay amarras, ni luz eléctrica, ni agua potable. En consecuencia, en mi caso por lo menos, es imposible dejar el barco seguro para ir a recorrer el pueblo, máxime siendo el único barco.
Frente a la zona portuaria existe una suerte de parque público muy grande, la Península Timoteo Ramospé, en donde los lugareños dejan sus canoas y los pobladores van a andar en bicicleta y caminar por las tardes. Por recomendación de algunos ellos es que amarramos paralelos a la costa, entre dos árboles... y esta es la vista que teníamos desde el Palometa.
Para mañana hay pronóstico de tormenta, veremos como viene la mano para zarpar o quedarnos hasta que pase. Mientras tanto vayamos preparando la cena.

Martes 23: Amaneció nublado y decidimos partir. Zarpamos a las 10:30 con destino a la curva anterior a la boca del San Salvador para hacer noche. A medida que avanzábamos el cielo se empezó a empedrar, el viento se fue incrementando y viró del W al S, se empezaron a armar olitas que rompían por la acción de unas rachas de viento estimadas en Fuerza 6.

Llegamos con mucho viento y lluvia, bajo esas condiciones no es fácil fondear, el ancla no lograba hacer cabeza. Hasta que en una maniobra desafortunada la hélice cobró el cabo de nylon de remolque del semi y se lo llevó bajo el pantoque. Ahora sí se va a poner lindo! Me clavé en el auxiliar con navaja en mano para liberarlo y volver a tener máquina, imposible. Lo volví a intentar, pero esta vez con el machete y lo logré. Mientras yo amarraba corto al semi, mi contramaestre ponía en marcha, se hacía cargo del timón y a la orden de avanzar festejamos el resultado, evitando seguir siendo abatidos hacia la costa.
Al rato el sol daba por concluida la tormenta y todo se iba normalizando lentamente. Echamos el rezón de 6 y eso dejó que la Danforth se afianzara al fondo. Embarcación asegurada!

Uffff, quedé exhausto! Necesito reponerme...
Dejamos el final para la próxima? Los espero acá, en otra entrega de ENDT.
Buenas travesías y hasta la semana que viene!

martes, 30 de septiembre de 2014

TRAVESÍA V. PARANACITO - DOLORES - PTO. ALDAO

Aquí estamos nuevamente, de vuelta de una travesía más, para aportarles toda la información de este primaveral viaje.
A diferencia de otros años, que solemos rumbear Paraná arriba para esta época, esta vez decidimos poner proa a Villa Paranacito aprovechando las altas cotas de los niveles fluviales de esa zona. El itinerario para esta ocasión deberíamos poderlo resolver en un máximo de diez días, visitando lugares que normalmente uno pasa de largo en las travesías estivales.


Con estas premisas fue que armamos nuestro derrotero. Hay dos formas de llegar desde la confluencia del Canal Arias y Palmas hasta el Canal Galofre, corredor de ingreso a Paranacito. Una es por el Cl. de la Serna, Cl. 4, Paraná Miní, Paraná Guazú y Gutiérrez, todas vías de importante corriente en contra al remontarlas.
La otra forma es por el Carabelas Grande, Canal Alem 2º secc., Guazú y Gutiérrez. De esta manera se remontan ríos de menor correntada y solo una parte del Paraná Guazú. Así quedó conformada nuestra primera singladura.
Partimos el viernes 19/9/14, a las 10 hs., con viento flojo del W, cielo despejado y 15ºC de temperatura. Nos mantuvimos cerca de la costa que nos quedaba a babor, zona de menor corriente del Paraná, hasta la boya de peligro aislado de la "Rosalia", de allí rumbo 330º a la boca del Carabelas. Una vez dentro, en el parador Isla Margarita, le solicitamos permiso a Teresa, la dueña, para amarrar en su muelle para reparar una pérdida de combustible producida en el niple que aloja la válvula de retorno al tanque de gasoil, la que nos demoró unos veinte minutos. Continuamos viaje, después de agradecer y despedirnos de esta amable señora, siempre por el Carabelas, un río amigable, tranquilo y de buena profundidad.
Pasamos frente a la Estación Agro Meteorológica Unesco, ubicada en el Pueblo Nueva Esperanza, en plena Reserva de la Biósfera, hasta llegar al Canal Gob. Leandro N. Alem (2º secc) en donde caímos a estribor en busca del Guazú. Este rectilíneo cause de 12 kms. de longitud es absolutamente navegable en toda su extensión, su única zona de precaución para embarcaciones a vela es en el punto S34º 02 830 / W58º 43 427. Por allí cruza un tendido de media tensión a 18 metros de altura, señalizados por balones de color naranja.
En la boca del canal y Guazú, como es razonablemente lógico, convendrá recostarse sobre la costa de estribor para evitar las bajas profundidades que existen sobre la costa contraria, ya en el caudaloso río notarán como tira río abajo la corriente. Como ustedes irán navegando hacia el NW, procuren recostarse sobre la costa que les queda a babor y evitaran algo de la corriente antedicha, pues quien manda en estos menesteres es el Guazú  sobre el Bravo.

Les recomiendo prestar mucha atención en la zona entre las boyas del km. 159,500 al 162,300 y la Isla La Paloma, pues suele ser sitio de carga de arena de buques clase A, embarcaciones de gran porte. Una vez franqueada esta última boya roja, podrán ver al frente, a unos 1500 metros, una boya cardinal W que deberán dejar por estribor a buena distancia de respeto. Esta señalización corresponde a la embarcación hundida "Yara" y una vez superada pueden caer a estribor sin ningún peligro para entrar al Paraná Bravo. Unos diez kilómetros hacia el E, sobre la costa que nos queda a babor, aparecerá la boca del río Gutiérrez.

Este es un fondeadero elegido por nosotros en todas nuestras idas a Paranacito porque cuenta con varios beneficios, a saber: a) Presenta un cordón arbóreo importante sobre la costa del W con muy buena profundidad cercana a ellos. b) Esa franja no es utilizada por el tráfico local, por su geografía usan el veril cercano a la costa de enfrente. c) Su corriente, que es considerable, difícilmente cambie de sentido y d) A unos cientos de metros se encuentra Prefectura Canal Nuevo, en donde podrá realizar un despacho radial de su estadía y pernocte si eso lo hace sentir más seguro.
Hasta aquí habíamos recorrido 44 Millas náuticas (81,54 kms.) en 8 horas de navegación, a un promedio de 5,5 Nudos (10,2 kms./h). Estábamos satisfechos!


Sábado 20: Después de un control de rutina y de desayunar, modulamos a Canal Nuevo (señal distintiva de PNA boca Galofre) para comunicar nuestra partida, eran las 10:45 hs. Arrumbamos hacia el Cl. Pedro Galofre, para iniciar nuestra segunda singladura, y luego navegamos por el Brazo Chico, continuamos por el Canal San Martín y desembocamos en la ciudad de Villa Paranacito, Entre Ríos.

La ciudad nos recibía, al medio día, con el agua a unos pocos centímetros de la cabeza del tablestaqueado de hormigón y con las calles desiertas. Como siempre, seguimos por el Paranacito hacia el E hasta el Sagastume Chico. En este tramo se encuentra la Guardería Los Pinos sobre la costa de babor, en donde se podrá abastecer de combustible, tanto nafta como gasoil, a un precio razonable para ser un surtidos de isla. Su horario de atención al público es de lunes a domingos de 8:00 a 19: 00 hs.
Continuando hacia el Este, a los pocos metros de la guardería, se encuentra el cruce de la segunda balsa (la primera fue en el Carabelas junto al Pueblo Nueva Esperanza): navegar con precaución pues estos transbordadores tienen derecho de paso. Al llegar al Sagastume Chico viramos hacia babor (cementerio a estribor) y a unos cientos de metros nos encontramos con la tercera balsa. Desde allí solo hay que seguir con rumbo NE por una vía navegable, aunque estrecha, de buen calado y regularmente solo transitada por canoas isleñas y truckers. Luego de navegar sus escasos 8 kilómetro, sobre estribor aparece la boca importante del Aº Martínez, por donde llegamos a la Hostería Rose Marie, ubicada sobre la costa norte.

El parador cuenta con un buen muelle de atraque con energía eléctrica para enchufar el barco a través de un toma común de tres patas, algunas parrillas, baño y ducha para los navegantes, catorce habitaciones, restaurante con menú fijo económico (incluye plato ppal., guarnición, postre y té o café), juegos para chicos, un parque con una frondosa arboleda y muelle de pesca. HRM ofrece la comodidad y seguridad de comunicarse con ellos por VHF (canal 10) y contar con el asesoramiento calificado de Carlos (dueño), para incursionar en el tema pesca.
La última singladura nos llevó 3 hs. 30' para recorrer 17 Mn. (31,5 kms.) y hasta ahora el buen tiempo nos acompaño desde que iniciamos la travesía. Mañana tenemos la idea de cruzar el Uruguay para adentrarnos en el río San Salvador (ROU), aprovecharemos que contamos con un margen holgado de profundidad debido a una altura de marea de 2.00 mts. estacionarios en Villa Paranacito, nuestro calado es de 1,20 mts. Según el pronóstico que tenemos para el domingo, sería conveniente dilatar la partida hasta cerca del medio día dado que para la mañana se esperan vientos de 8/10 Nds. del segundo cuadrante. Es importante tener en cuenta las condiciones meteorológicas para el cruce, ya que nos encontramos a la altura del Paso Márquez y aquí el río Uruguay tiene unos 14 kms. de ancho. Para que tengan una idea, cruzarnos nos llevará algo más de una hora.

El domingo 21 amaneció según lo previsto, arranchamos todo para el cruce con tranquilidad y a eso de las 11:00 zarpamos...
Pero que les parece si hacemos un paréntesis para estirar las piernas y continuamos en la próxima entrega?
Los esperamos, aún tenemos mucha información que darles, waypoints, rutas y mucho más. No se pierdan la próxima salida!!!!

sábado, 23 de agosto de 2014

DECIDIR SOBRE LA ESTELA (Aº Pantanoso)

Cuando las amarras empiezan a echar raíces... es bueno pensar en renovarlas, y una buena forma de hacerlo es aprovechar un finde largo!
Después de tanto tiempo pasado de la última travesía es oportuno poner proa hacia lugares poco frecuentados.

Hostería Posada
El traslado del feriado del domingo 17 de agosto al lunes 18, conviertiéndolo así en un fin de semana largo, nos inspiró a visitar un parador que se encuentra a unas 23,5 Mn. de la confluencia del Luján y Canal Arias.
El derrotero, simple, atractivo, seguro y tranquilo, nos llevó por el Cl. Arias, cruzamos el Paraná y continuamos por el Canal de la Serna y el Canal 4 hasta llegar al Paraná Miní. Caímos a estribor hasta el Canal Arana, el cual navegamos aguas arriba hasta desembocar en el Barca Grande, y una vez allí viramos nuevamente hacia estribor arrumbando hacia el Río de la Plata. Después de pasar la boca de La Barquita, unos 250 mts. sobre la margen derecha, llegamos a la Hostería Posada.
Eran las 15:30 hs. del viernes 15, el parador estaba cerrado y la apariencia general distaba bastante de la imágenes que se pueden ver en la web. A unos metros de ahí se encontraba una casilla flotante de la que salió una mujer al aproximarnos y aprovechamos a preguntarle si sabía algo de ese lugar, nos respondió que no.

Estaba claro que presentarles una nota sobre este parador no iba a ser factible. Navegamos aguas abajo por el Barca en busca de un par de lugares que habíamos detectado en la planificación de esta salida, a través del Google Earth, pero nada nos satisfizo. Llegamos hasta el Río de la Plata escoltados por una colectiva que de a poco nos dejaba atrás y que después de dos virajes certeros, buscando esquivar los bancos, tomaba Los Pozos del Barca Grande hacia el sur y se desvanecía en el horizonte; era el momento de definir como y dónde íbamos a pasar nuestro fin de semana largo.
Retrospectivamente, no podríamos haber hecho mejor elección. Decidimos entonces poner rumbo hacia el Aº Pantonoso, un viejo y querido paraje nuestro. Así que navegamos el Barca aguas arriba hasta unos 2.000 metros antes del destacamento de la Policia de isla que se encuentra en la boca de la Barquita, y ahí, sobre la margen izquierda, ubicamos la boca de nuestro destino.

Click en las fotos para ampliar
Esta vía que une el Barca Grande con el Correntoso es absolutamente navegable en toda su extensión con una profundidad promedio de 3 metros, no ofreciendo obstrucción alguna a cualquier altura de arboladura. Por su trazado (Norte - Sur) es un excelente fondeadero protegido de los vientos que más preocupan a cualquier navegante; suele ser muy poco transitado (solo alguna que otra amable embarcación lugareña) y al contar con buena corriente sus aguas son limpias.

Amarra de lujo.
La única contra es que presenta un fondo sucio con gran cantidad de ramas y troncos que yacen en el lecho, convirtiéndolo entonces en un tenedero poco apto o poco garantizado a la hora del izado libre del fondeo. Pero su contracara es que la mayoría de sus costas son firmes y están cortadas a pique, con 2 metros de profundidad a metro o metro y medio de éstas, con fuertes ramas que se lanzan desde la orilla en voladizo hacia el medio del arroyo de donde amarrar y tirar retenidas es muy sencillo. Esta forma de permanecer en una vía de agua la vuelve muy segura y tranquila a la hora de pernoctar, sin garreos ni apiladas contra costas ni ramas.

Los primeros mates.
Ya ubicados (viernes 17:30 hs. aprox) colgamos el Parsun en el semi, instalamos en proa el grupo electrógeno, preparamos unos verdes y nos aprestamos a disfrutar de los días venideros. Aunque un poco fresca, la primera noche se dejó llevar y al día siguiente, con un unas cuantas líneas más en el termómetro, iniciamos una navegación de reconocimiento a bordo del auxiliar por los alrededores para buscar el mejor lugar de desembarco para tirar la parrilla. Resultó que el sitio ideal estaba al través de donde habíamos amarrado. Machete en mano para emprender una tarea mínima de limpieza, solo el pequeño sector que ocuparíamos y el acceso para que sea más cómodo, y al poco tiempo voilà!... el lugar elegido contaba con todo lo necesario para oficiar como zona de recreación culinaria.

Importante: apagar el fuego
El feriado fue pasando entre noches agradables, de absoluta tranquilidad, con reconocimiento de estrellas y constelaciones en un cielo increíblemente bello, copa de vino en mano, y días diáfanos de primavera (aunque estamos a mediados de agosto) de variados menúes gastronómico, pesca, paseos, charlas, fotos y muy buena música.
Por la mañana del lunes comenzamos con la pesada tarea emocional de arranchar el barco, soltar retenidas, alistar el semi y repasar niveles de lubricantes, etc. Cerca del medio día zarpábamos rumbo a DL (Delta Lima - Dique Luján) modificando la derrota de ida, esta vez seguiríamos hasta el Guazú para bajar luego por el Paraná Miní hasta el Cl. 4 y posteriormente por el de la Serna y el  Cl. Arias.

O cedió el muerto o ...
alguien le pegó duro!
Como era obvio de suponer, después de un finde largo y con los 26ºC reinantes a las 16:00 hs., todos iban a estar en el río y la vuelta se iba a poner complicada, a veces quisiera equivocarme más de la cuenta, pero descontando a un puñado de lamentables inadaptados el regreso se sobrellevó con tranquilidad e hidalguía.
Mis amigos nautas, nada puede opacar un día de navegación, ni que hablar si fueron tres!
Por eso, como siempre les recomiendo: busquen nuevos destinos, nuevas experiencias, otros escenarios. Vivan el paraiso, naveguen el Delta!


*** Más fotos en facebook o en Panoramio ***

lunes, 28 de julio de 2014

GENERADOR WATT & SEA

Bienvenidos a bordo! Nuevamente nos cruzamos en nuestros derroteros, en este lugar tan especial de la náutica, para informarles acerca de un viejo-nuevo dispositivo ideal para veleros y no excluyente para embarcaciones a motor.
Si bien el concepto es antiguo, Watt & Sea a desarrollado un principio simple: "el uso de la velocidad de la embarcación para convertir una hélice sumergida en corriente continua", como una antigua dinamo de una bicicleta cuando rozaba la rueda. Este generador hidráulico, considerablemente estable y muy fiable, comienza a producir carga a partir de los 3 nudos (un poco menos de 6 km / h).


El generador CRUISING hidroeléctrico es una variante simplificada de la versión usada en regatas de alto nivel competitivo, contando con las siguientes características:
  • Disponible en 2 modelos, 300 o 600 vatios y 2 longitudes, 610 ó 970 mm, para satisfacer los requisitos de cualquier embarcación.-
  • Tecnología "brushless" y mismo material en cualquier modelo.-
  • Convertidor de 12-24 Vcc auto-detectado con una arquitectura electrónica avanzada.-
  • Nuevo soporte con su leva posicionada más cerca del hidrogenerador para sujetarlo firmemente, sumergido o elevado. El bloqueo y desbloqueo es posible con una mano, 2kg más ligero, su izamiento y remoción son incluso más fáciles.-
  • Rediseñado, se ha logrado que el generador presente una mayor resistencia a la corrosión, inclusive en aguas saladas.


Especificaciones:
Con un diseño agradable, tanto el hidrogenerador de 300 como el de 600 W son muy ligeros, compactos y fáciles de instalar en su embarcación. Construido con materiales robustos, que no requieren ningún tipo de mantenimiento. Efectivo en un rango de velocidad de 2 a 10 nudos, su simple montaje se lleva a cabo en el espejo de popa gracias a un sistema de elevación, como timón de dirección, con una leva-taco integrada.

  • Alcanza una potencia de 120 W a 5 nudos, dependiendo del modelo y el tamaño de la hélice (10A - 12V, 5A-24V).-
  •  Pierna de aluminio: 610 o 970 mm.-
  • Crucero 300: una salida nominal de 300 vatios (24 A en 12 Vcc).-
  • Crucero 600: una salida nominal de 600 vatios (48 A en 12 Vcc).-
  • Se suministra con un convertidor automático, de última generación, de 12 a 24 Vcc, con una hélice de 240 mm (200 mm y 280 mm, opcional), un soporte con su cam-cleat y un kit de montaje.-
  • Velocidad de puesta en marcha: 2 nudos.-


Esto significa que en condiciones de importante velocidad de corriente en un río, como en el Paraná de las Palmas por ejemplo, uno podría estar detenido y cargar baterías durante las 24 horas. Al no depender del sol ni del viento, este accesorio es mas eficiente que los generadores eólicos y los paneles solares. También puede ser utilizado mientras uno está navegando a motor y de esta forma estaría cargando un banco de 2 baterías simultaneamente sin estar pendiente de la llave selectora y aún así llegaría a donde fuese con ambas baterías totalmente cargadas. Gracias a la perfecta hidrodinámia del generador, la resistencia ofrecida es insignificante y el mismo alcanzará un funcionamiento eficiente entre los 3 y 20 nudos.


Como podrán apreciar, no todo está dicho en la náutica....Hasta la próxima y buenas travesías! 

martes, 15 de julio de 2014

EL "PIRAÑA" POR EL PARANÁ

Como siempre, es un verdadero placer contarlos entre nuestra tripulación para divulgar las buenas artes de este deporte que nos fascina.

Hoy, nuevamente, tenemos el mayor orgullo que un medio como el nuestro pueda alcanzar. Cuando existe un “ida y vuelta” entre el medio y el lector, todo indica que las cosas se están llevando a cabo según lo planeado y esto nos satisface enormemente.

Hace unos pocos días se contactó con nosotros Andrés, el flamante, junto a su padre, propietario del crucero de madera “Piraña”, para ofrecernos su relato y aportar toda la data de su travesía. Oriundo de la Ciudad de San Fe, trasladaron la reciente adquisición remontando el Paraná de las Palmas desde la Ciudad de Tigre hasta el Club Náutico de Paraná, sitio elegido para su amarra. Realizada en cuatro singladuras, a una velocidad crucero de 16 km/h. (2700 rpm) medida con corredera, se utilizaron aprox. unos 800 lts. de combustible para finalizar con una velocidad promedio de 11,5 km/h y un consumo de 10 lts./h por motor.

Haga clic en las fotos para ampliar
Con Uds. los protagonistas…
Mi nombre es Andrés García Farquet y junto a mi padre Daniel decidimos incursionar en el mundo de la náutica. Después de mucho andar encontramos al Piraña, un crucerito de 9,48 mts. de eslora, 3,48 mts. de manga y 0,90 mts. de calado, construido en cedro con carroza plastificada en el año 65 por German Frers a pedido de un tal José Fera para uso recreativo, aunque del 3 al 5 de enero de 1969 corrió la Regata YCA "Dársena Norte - Puerto del Buceo - Punta del Este" obteniendo el primer puesto en la categoría B. Luego de pasar a través del tiempo por varios dueños llega a nosotros en un buen estado general para ser de aquella época, pero con muchas refacciones que realizarle.

El Alistamiento
Alistando el Piraña
Si bien lo trajimos al Club Náutico de Paraná, como les adelantó ENDT, nosotros somos de la ciudad de Santa Fe, así que durante varios fines de semana nos fuimos hasta Tigre con un sin número de herramientas para preparar la embarcación para nuestra tan anhelada e incierta travesía. En primer lugar pusimos en condiciones sus dos motores GM V8 Diésel. Colocamos filtros de agua, limpiamos tanques, instalamos correderas, plotter y una gran cantidad de pequeñeces que nos hacían soñar con ese momento, hasta que ese día tan anhelado llego…

La Travesía
Día 1: El día 6 de julio de 2014, a las 10:20 hs., zarpamos de Tigre con mi padre Daniel y Raúl (el papá de mi mejor amigo) en un día lluvioso y con poco viento pero con muchas expectativas. Navegando por el río Luján y luego por el Canal Arias hasta llegar al Paraná, a la altura de la baliza del Km. 63.800. Es aquí donde hago un paréntesis para contarles que esta era la primera vez que navegábamos en una embarcación como esta, y también la primera del Piraña, sin ninguna otra salida previa, así que imagínense la expectativas de estos tres tripulantes. Con ayuda de un GPS y una hoja de ruta que supe extraer de un navegante del Yacht Club de Rosario,  copiada de puño y letra, empezamos a remontar el Paraná que se veía imponente. Navegamos  97 km, siempre por costa de babor pasando por Zárate y finalmente cuando nos agarró la noche amarramos a un árbol en la entrada del río Baradero, ya que pensábamos continuar por este mismo para acortar 40 km respecto al Paraná. Este resulto ser un muy buen lugar para hacer noche.


Daniel, Andrés y Raúl
Día 2: Como buenos inexpertos acostumbrados a navegar en lanchas, el amarrar a un árbol nos deparó al otro día amanecer encallados en el barro, del cual pudimos salir a fuerza de motores marcha atrás. Durante media mañana navegamos el río Baradero observando un paisaje muy bonito con grandes barrancas a babor. Retomando nuevamente el Paraná por el Canal Ulloa, en la bolla del km 274.500, contemplando que veníamos navegando en  plena crecida del Paraná nos decidimos a salir del canal de navegación tomando la margen de babor entre la Isla de Larco y la Laguna San Pedro. No recomiendo esta maniobra ya que así y todo existía poca profundidad. De ahí en más respetamos el canal de boyado casi en todo el trayecto, frente a Ramallo pasamos la Isla de las Hermanas dejando por estribor o por mala, la boya verde del km 315. LLegamos aproximadamente a las 8 de la noche al Club Náutico de Villa Constitución, solicitando amarra de cortesía, la cual nos la brindaron de mil maravillas y fuimos atendidos de primera, es muy recomendable hacer noche en este hermoso club. Ya en las amarras nos dimos cuenta que una manguera de combustible estaba a punto de cortarse ya que venía rozando con una de las correas del alternador y nos bañó los dos motores de gasoil.

Puente Nuestra Señora del Rosario
Día 3: Luego de dormir bañados y contentos nos dispusimos a zarpar nuevamente, siendo martes 8 de julio, salimos del Náutico de Villa Constitución con 237 km recorridos en total. En este punto recién me empezaba a relajar sorprendido por que no se nos rompiera nada, pero en el transcurso del día lo tan temido sucedió. El gasoil derramado sobre una correa muy vieja terminó de estropearla y se nos disparó la temperatura de un motor. Apenas nos dimos cuenta de ello lo paramos y continuamos navegando con el otro motor. En el barco había unas correas de repuesto que creí debían ser las correctas pero no resulto ser ninguna la que llevaba, lo pudimos solucionar dejando el alternador fuera de servicio y poniendo una de menor longitud, afortunadamente resultó. Paramos en Rosario para abastecernos de combustible y continuamos viaje pasando por el majestuoso puente de Rosario - Victoria, casi tan espectacular como el de Zárate, al cual no nombre anteriormente. Terminamos el día anclando frente al Puerto San Martín en donde nos agarró la noche y unos increíbles barcos chinos se encontraban cargando cereal. Nos refugiamos en un arroyo bien frente al puerto, pero esto resulto no ser buena idea ya que durante toda la noche tuvimos un oleaje importante por el trabajo de estos buques, nada que un buen asado acompañado de mi viejo, Raúl y un vinito no pudieron solucionar.

Día 4: Por la mañana, con un total de 327 km recorridos, salimos bien temprano con esperanzas de llegar a última hora de la tarde, el día transcurrió  esplendido, soleado, como los dos anteriores. El Piraña se venía comportando un lujo y nosotros lo veníamos pasando de mil maravillas, disfrutando cada paisaje como así también de cada charla en la que analizábamos el comportamiento de la embarcación como si supiéramos del tema. Pasando frente a la localidad de Diamante me distraje y aminoré la marcha abruptamente por encontrarme de golpe con un bajo muy importante. La ola que veníamos haciendo nos agarró  en diagonal y nos escoró lo suficiente para que volaran de proa dos bidones de 60 lts. con combustible, totalmente llenos, al agua y mi papá también volara espectacularmente pero solo de la cama al piso.
Luego de realizar las maniobras  correspondientes para rescatar los bidones continuamos viaje, el cual finalizamos a las 6 de la  tarde con un total de 454 km recorridos en 39 horas y 33 minutos, según el GPS. Arribamos al Club  Náutico de Paraná, cuyo capitán nos dio la bienvenida.

Así terminaba nuestra  travesía desde el Tigre a Paraná,  con un poco de alegría por llegar pero también con tristeza porque se terminaba esta experiencia que nunca la voy a olvidar en mi vida por varios motivos: el haber podido realizarla con mi padre, el haber visto paisajes increíbles y conocer nuestra embarcación como no podría haber sido mejor, aunque creo que la más importante fue haber fabricado una nueva relación que paso de ser “del padre de”  a ser Raúl, mi amigo.

Esto a mi humilde entender, y solo lo comento como una opinión personal, es lo más maravilloso que tiene la navegación con embarcaciones de madera y antiguas. Al restaurar o arreglar estas embarcaciones, más tarde estas nos devuelven todo el trabajo en  satisfacciones que el dinero no puede comprar y que solo se sienten cuando están nuestras manos presentes. Estas benditas embarcaciones pasan a ser solo una herramienta para dejar grabado a fuego historias, anécdotas, nuevos amigos y familias felices que disfrutan de una misma actividad. 

Saludos !!!!.
Andres Garcia Farquet