miércoles, 25 de abril de 2012

19º SALON NAUTICO

En esta ocasión, amigos lectores y nautas, trataremos de relatar la experiencia vivida al visitar la "Expo" náutica más importante del país que se llevó a cabo entre los días 13 y 22 de abril próximo pasado, en el centro de exposiciones del Parque Náutico San Fernando. Quienes nos han seguido desde hace tiempo, sabrán de la mirada personal a través de la cual mostramos este evento que tiene por finalidad, entre otras cosas, mostrar los nuevos productos de los astilleros, artículos variados y de nueva tendencia a fin con este deporte, materiales innovadores, servicios específicos, ofertas promocionales con motivo de la gran recepción de visitantes, etc.


Así nos recibió este 19º Salón Náutico Argentino con su tradicional entrada, previo pago de las mismas a un valor de $50 por persona y de otros $50 de estacionamiento.
En su interior, la poca afluencia de gente (jueves 19) permitía un cómodo acercamiento a todos y cada uno de los stands. Los dos primeros, el de Renault y el del Colegio de Martilleros: desérticos. Nos sorprendió la ausencia de la PNA, la mudanza de algunos expositores importantes a parcelas con menos frente y lo austero de otros, teniendo en cuenta el auge actual del rubro.

Yamaha EF 1000 IS

Sendas marcar líderes presentaron sus nuevos modelos de generadores.
Compactos, de líneas modernas, eficientes y económicos a la hora de prestar servicios. Fáciles de operar y estibar.




Esl. 6,40 / mga 2,15 m
A la hora de divertirse: la Skywake modelo X22 (foto izquierda) Limited Edition con capacidad para 9 personas, hasta 1000 lts. de capacidad de lastre y 350 hp. de potencia máxima puede ser una muy excelente elección.
Otra muy tentadora también es la SeaDoo 150 Speedster, una versión más compacta y económica que la anterior descripta.



Monterrey 184 FSX
Dos productos innovadores: a la izquierda un bidón para trasvasar combustible de 20 lts., con válvula de venteo, filtro y tapa en el extremo del pico-manguera.
A la derecha, una planchada revestida en una goma autoadhesiva antideslizante, de excelente y agradable textura, imitación teka.



Sin dudas, a nuestro criterio, el stand que se llevó los laureles por creatividad, colorido, recreación y relación producto-espacio fue Atlantikayak's. La simulación de haber cobrado semejante pieza del agua llama mucho la atención, muy original.
La promotora también aportó lo suyo. En la foto de la derecha se la puede ver siendo asistida por un visitante para bajar del Kayak luego de adoptar varias posiciones, en medio de la pileta, mientras usaba su celular y notar que se le estaba mojando la zona inferior a la cintura.



Todas las marcas emblemáticas mundiales expusieron sus monstruitos: Evinrude e-tec 250;  Yamaha 350 fourstoke V8; Mercury verado 250 super charged y el Honda FB 250 V-TEC.
Como era de esperar, quien no faltó a la cita fue el Museo Náutico Argentino el que, a través de este medio convocó a quienes tengan material histórico, tengan conocimiento de su existencia o deseen apadrinar a una restauración a comunicarse con museonauticoargentino@gmail.com




La Perlita de este Salón Náutico fue, del novísimo astillero Konaz - Arte Naval, la CRONOS. Una embarcación de 6 mts. de eslora por 2,20 mts. de manga que se presenta en dos versiones: Para fuera de borda (h/150 hp) y para motor interno (h/225 hp). De líneas clásicas, con una excelente terminación, muy buena tapicería, cómoda y rápida, esta embarcación tiene además dos exclusivas butacas con parte del respaldo en vinílico micro-perforado, de color acorde al casco, que asegura la frescura en la espalda a la hora de timonear sentado. Además cuenta con amplísimos espacios de guarda, cornamuzas embutibles, barral para esquí y muchos detalles más. Le deseamos a este jóven astillero los mejores augurios de prosoperidad.

Estimados amigos, hemos llegado al fin de otra nota y ahora es vuestro turno, si no ha podido concurrir a este evento, de evaluar por lo escrito lo que nos ha dejado este 19º Salón Náutico Argentino y lo que podemos esperar del próximo boat show.
Por ahora nos despedimos deseando que muchos constructores planifiquen desde ya su siguiente presentación y logren terminar a tiempo totalmente sus productos para exponerlos tentadores y vendibles a simple vista.

Buenas travesías y hasta pronto!

miércoles, 18 de abril de 2012

CANAL COSTANERO, otra especie en extinción?

Hola amigos nautas! Bienvenidos a este espacio amigo, bienvenidos a otra entrega de ENDT, pero esta vez con estreno de logo!
Esperamos que sea de vuestro agrado y lo vayan reemplazando en sus retinas por la anterior rueda de cabillas.


Esta nota tiene la enorme pretención de contribuir al entendimiento del problema que convive con los navegantes que amarran en clubes ubicados entre la desembocadura del río Luján y hasta las cercanías a la Dársena F del Puerto de Buenos Aires: el Canal Costanero.

Anteriormente a la década de 1970 este canal ofrecía una entrada franca a buques mercantes con calado menor a los 8 pies, desde el Puerto de Buenos Aires al Paraná.
Posteriormente, con la construcción del Canal Emilio Mitre y el corte de la Isla Zárate, se produjo una salida directa al Río de la Plata llamada antiguamente el canal de la Esso. Los buques provenientes del sur argentino ya no deberían pasar por el Canal Martín García, el Paraná Guazú y bajar por el Paraná de las Palmas para llegar a las destilerías de Campana.

Por lo tanto, con una desembocadura sin obstáculos el Paraná de las Palmas comenzó a volcar mayor caudal de agua al Riopla y a una velocidad más alta, lo que produce su auto-dragado, pasando de los 28 pies originales en su construcción a los 34 actuales de profundidad y cuyo refulado contribuye a rellenar el Ex Canal Costanero.
Esta obra también provocó que por los ríos Luján, Capitán, Urión, San Antonio y el Canal Vinculación salga menos agua y a una velocidad mucho menor, depositándose los sedimento que el Paraná trae disuelto en sus aguas, con el consiguiente embancado en algunas zonas de estos ríos, tapando el antiguo Canal Costanero y avanzando, en consecuencia, el delta frente a las costas de San Isidro.

Sería interesante pensar que, más allá de dragar, habría que proveerlo de agua para que éste se mantenga. Las antiguas profundidades se constituían por el paso continuo de los buques, hoy extintos. No sería descabellado pensar que si el Luján desagotara a la altura del Km.33 del Emilio Mitre, según las apariencias, toda la ensenada que va desde San Isidro al Aeroparque terminaría convirtiéndose en zona de bajos, los cuales seguramente serían ganados al río y se convertirían en tierras aptas para dedicarlas a mega negocios inmobiliarios, por ejemplo.

Los dejo pensar...
Mientras tanto aprovechen esta hermosa época del año para surcar aguas adentro del Delta!

Fuentes: Ing. J.Lavaisse e Ing. J. Medan

miércoles, 21 de marzo de 2012

PARQUE NAUTICO LACUSTRE PATAGONICO

De regreso del sur, con tantas horas por delante de viaje, imaginábamos como se vería nuestra embarcación fondeada en alguno de los lagos visitados y se nos hacía agua la boca...

Los barcos parecen suspendidos en sus amarras mientras por debajo de los cascos, limpios, las truchas van y vienen por todo el lago.

El incremento de la cantidad de embarcaciones en estos últimos años , lanchas, cruceros, veleros, etc., ha llevado a que emprendimientos privados se ocupen del tema. Tal es el caso del Club Náutico Bariloche, ubicado en el Km. 3,500 de la Av. Bustillo, muy cerca del Centro Cívico, que cuenta con una buena cantidad de amarras flotantes, guardería, varadero, rampas y anguileras para hasta 18 Tns., restaurante, estacionamiento y personal calificado, más allá de cumplir con un importante roll social.



Otro caso es el del Camping Petunia ubicado sobre la misma avenida pero en el Km. 13,500, frente a la Península San Pedro, sobre el Brazo Campanario del Lago Nahuel Huapi. Este complejo cuenta con un amplio muelle en forma de "T", rampa para bajada de embarcaciones, amplias playa, resto y cabañas, el entorno ideal para la práctica de todo tipo de actividad náutica. Las amarras son al borneo a partir de un muerto.



Tanto en el Lago Epuyen como en el Puelo o en el Lago Nahuel Huapi como en el Moreno la oferta náutica es amplísima. Se puede practicar vela, motonáutica, kayakismo, kitesurf, sky, etc. Todos comparten estos amplios espejos de agua en perfecta armonía. En cuanto a las restricciones: a) En Parques Nacionales no se autoriza la navegación con motos de agua en los espacios acuáticos ubicados dentro de su jurisdicción; b) No hemos encontrado prohibición al uso de motores de 2 tiempos (fuente PNA, puesto de cada lago); c) Se prohibe el desagote de aguas servidas y/o hidrocarburos al medio (vimos algunas embarcaciones comerciales con los pasacascos obturados); d) Está restringida la navegación en los lagos norpatágonicos en horas nocturnas, debiendo recurrir a la Dependencia Jurisdiccional en caso de tener la intención de hacerlo y e) No es necesario contar con algún permiso previo. Solo se recomienda dar aviso a la prefectura más cercana antes y después de la navegación.



Durante nuestra estadía por aquellas latitudes envidiamos a quienes se desplazaban, a bordo de sus embarcaciones, con total soltura por esos espejos traslúcidos cercados por montañas tricolores.

Todo vale a la hora de pasarla bien, como aquel canobote con una improvisada vela cuadra que vimos en el Puelo.

De regreso del sur, con tantas horas por delante de viaje, imaginábamos como festejaríamos el reencuentro con nuestra embarcación y el delta...

Los esperamos en la próxima salida para compartir otro encuentro con la náutica.
Buenas travesías y... Vivan el paraiso, naveguen por el delta!

miércoles, 29 de febrero de 2012

BICENTENARIO DE TRAVESIA.

Nos alegra estar de vuelta con ustedes compartiendo otra travesía más y haciéndoles llegar, desde este humilde lugar, las muy variadas opciones que nos propone nuestro vasto delta. Aprovechando este único y muy especial feriado... ja, cualquier motivo es bueno... nos hicimos al río con destino a la tercera sección del delta.

A primerísima hora de la tarde nos encontrábamos ingresando al Paraná Mini en donde viramos a estribor. Dos millas náuticas después de haber pasado el acceso al Complejo Náutico Aulicino, sobre la banda de babor, nos sorprendió la boca del Canal Gobernador Arana.

Aunque tanto en el nacimiento como en la desembocadura de este muy recto canal se encuentran sendos juncales que van desde la costa NW hacia el medio del mismo, es perfectamente navegable con una profundidad que oscila entre los seis y doce pies. A lo largo de sus cinco millas se puede apreciar una densidad poblacional importante, numerosas quintas, una iglesia y hasta un muelle dedicado a la venta de bebidas frías y cigarrillos a unos mil quinientos metros antes de llegar al Barca Grande.

Arribamos al Barca y navegamos río abajo, dejando a babor el Aº Correntoso primero y poco después esta caudalosa vía navegable para adentrarnos en el Arroyo La Barquita. Imposible equivocarse, sobre estribor el destacamento de Policia marca la entrada al arroyo que algunos cientos de metros después cobra una anchura de unos 150 metros aproximadamente, importante el arroyo!


Dejando la primer curva atrás ya se respira otro aire, se vive otro ámbito. Gente cordial que saluda amablemente, varias bucetas acondicionadas para la pesca pintadas de amarillo marplatense y algunas otras joyitas navales.


Habiendo navegado treinta y tres millas náuticas desde el Luján y el Canal Arias, antes de llegar a la desembocadura con el Río de la Plata, un puñado de islotes y juncales disminuyen los efectos de los fuertes vientos del SE, en el caso de que estos existieran.

Un fondo firme permite un borneo seguro y unos flexibles sauces en ambas márgenes el cobijo de vientos del NE y/o SW. Unos ocho pies de diferencia entre el lecho y la superficie hacen que esta profundidad resista cualquier marea de sicigia (bajamares más bajas que las promedio).


Concluyendo: Debido a la distancia es un fondeadero ideal para cuando se presentan fines de semana largos, descongestionando así los lugares comunmente frecuentados. Las embarcaciones de poco calado podrán, sin precaución de éste, incursionar en paseos de placer o pesca por el Riopla utilizando las canaletas demarcadas por los vaqueanos. Estimados colegas, si esto no es un "SPA", el spa náutico donde está?... ah, y además es gratuito y natural!

Esperamos haber sido lo suficientemente claros en la descripción del derrotero y del paraje. No obstante, ante cualquier duda contáctense con nosotros que a la brevedad les ofreceremos toda la info que poseemos.
Buenas travesías y naveguen prudentemente. Cuiden a su tripulación y a sus embarcaciones. Hasta la próxima salida!

miércoles, 15 de febrero de 2012

A VILLA PARANACITO DE VACIONES (parte última)

Bienvenidos a la última parte de esta travesía aventurera que tenía programada llegar a Gualeguaychú y que, entre el nortazo constante, la poca amplitud entre la plea y la baja y la pérdida de días esperando el agua que nunca llegó, se vió frustrada... por ahora!

El sábado 21, a primera hora de la mañana, el Bonanza zarpaba hacia Tigre y nosotros deliberábamos entre dos destinos probables: Río Negro o Ibicuy. Para el segundo, contábamos a favor con la cercanía pero carecíamos de data suficiente, pues nunca habíamos navegado hasta ahí y no sabíamos con que nos encontraríamos. Nos decidimos entonces por la primer opción, siempre y cuando encontráramos un paso al río Uruguay que nos librara de bajar hasta el Paraná Bravo. Nos resultó divertido pensar en buscar una canaleta, al igual que lo hicimos en el Martínez, y por eso bajamos por el Gutierrez hasta el Uruguay.

El Gutierrez resultó muy profundo, ancho, rectilíneo y, en la primera mitad del recorrido, muy propicio para la pesca. Proliferan unos paradores (como se ve en la fotografía de la izquierda) que cuentan con una especie de quincho, una mesa con bancos y unos cuantos metros cuadrados limpios de terreno como para asentar una carpa; en los troncos de los árboles más antiguos se indica, mediante letreros visibles, el número de parador que seguramente desde las cercanías alguien administra. Navegamos 4,4 Mn esperando encontrar una isla que se ubicaba en medio del curso y al llegar descubrimos que el paso S/SE se encontraba totalmente obstruido (foto derecha), desde la isla hasta la costa, dejar la ínsula por estribor no revistió inconveniente alguno pues es suficientemente ancho y profundo.

Cinco millas después desembocábamos en un estuario. Ya sin relevamiento de calado en la carta, fuimos recostándonos sobre la costa que quedó a estribor, a unos cincuenta metros, y sondeando constantemente, la batimetría indicó profundidades que oscilaron entre los 7 y 24 pies de profundidad, este último valor correspone a la boca.
Seguimos por una canaleta natural, alejándonos de las plantas y navegando entre los camalotes que llevava la corriente del Gutierrez, hasta que la eco marcó los 5 pies. Fondeamos y bajamos para intentar hacer lo mismo que antes, allá por el Aº Ñancay, en el río Uruguay, pero la corriente era muy fuerte. Hicimos firme un cabo a la bita del Palometa, al cual le unimos otro, con el objeto de poder caminar con la esperanza de encontrar mayor profundidad. Intempestivamente el viento cambia y la superficie del río también, las ráfagas se incrementan y la incomodidad a bordo también. Levamos ancla y nos dirigimos al estuario en búsqueda de cobijo, esperando la noche y el repunte del agua del día siguiente.

Anoche amagó pero sólo quedo en eso... un amague. Volvimos sobre nuestro track hasta adonde habíamos fondeado el día anterior y la eco clavaba unos inexorables cinco pies, otro día esperando el repunte. Estabamos a unos pocos metros de la boya del canal, como haciendo desear a un chico con golosinas el Uruguay nos volvía a provocar. Esperamos todo el día pero la pleamar no fue suficiente para zafar así que, al atardecer, nuevamente nos dirigimos a instalarnos en el estuario. Coronamos el día cocinando unos bifecitos al romero y unas papas rústicas, pero... ups, nos quedamos sin gas!!! Gracias al benemérito calentador pudimos cenar y festejar por tan buen viaje.

Lunes 23: Hay un frente de tormenta dándonos vuelta desde el sábado a la noche. Decidimos volver al Cl. Galofré por las dudas. Entrada la noche y mientras colocábamos las chubasqueras se nos acerca el dueño de la propiedad en cuyo frente fondeamos siempre, a estas alturas casi amigos, para alertarnos sobre la tormenta, con fuertes rágas de viento, que se aproximaba. Nos describió las cualidades y bondades del Aº Negro por las dudas tuviésemos que guarecernos. A media noche se desató el temporal. El viento soplaba muy fuerte y nos hizo garrear dos veces. Con el riesgo que implicaba estar tan cerca de los árboles y del muelle, junto a mi primer oficial que desarrollaba la tarea de vigía, pues no se veía nada por el vendaval, nos mudamos al arroyo. Tarea algo complicada por encontrarse en la boca una punta aguda de tierra y raices en una costa y en la otra una planta cuyo tronco trunco emergía amenazante cuando las rachas de través nos abatían contra él.

El pesto se había declarado y duró toda la noche. Rafagas fuerte de viento nos convencieron de instalar la alarma de garreo del GPS por si el barco se iba de paseo mientras cabeceábamos o nos quedábamos dormidos. Los nudos que se pueden ver en la foto de la Eagle corresponden al baile del Palometa. Ya está aclarando. Ahora se pueden ver los efectos del viento sobre la lluvia. A las 9 hs., ya sin llover y con vientos de 10/15 Nudos/h, dejamos el arroyo con rumbo al Aº Cucharas. Allí almorzamos y, dada la noche pasada, la jornada se interrumpiría por una siesta justamente solicitada. De repente, sintiendo lo que un recluso de la Bastilla sufriera mientras lo sometian en el potro, nos despertamos sobresaltados chupados por un paquetón (buque de ultramar) que por suerte solo hizo crugir las ramas a las que estábamos amarrados.

Pusimos proa al Miní y aprovechando que contábamos con un día más, pasamos a saludar amigos. El sábado 28, alrededor del medio día, emprendimos la vuelta. El canal 4 contaba con extensas playas en sus costas, se esperaba la plea para las 14:00hs., pero una vez más no fue suficiente. Arribamos a la amarra a las 15 hs. teniendo que dejar el barco en el canal, recién para las 02:30 del domingo pudimos entrarlo.

Amigos navegantes, a pesar de los inconvenientes y de no haberse cumplido el itinerario programado, lejos de nosotros está la frustración. Hemos descubierto nuevos parajes, navegado ríos desconocidos y sondeado canaletas con el afán de encontrar un paso al Uruguay. No cambiaríamos estas vacaciones por nada del mundo, conocimos nuevos amigos, visitado a otros y compartido experiencias, charlas, descanso, asados y navegación con los de siempre.
Esperamos hayan disfrutado este relato tanto como nosotros y como siempre les sugerimos: conozcan el delta, naveguen más allá de la vez anterior. No se arrepentirán!

miércoles, 8 de febrero de 2012

A VILLA PARANACITO DE VACACIONES (Parte II)

Aquí estamos nuevamente con otro capítulo de esta nueva travesía… ¡Que la disfruten!

A las 19:45 hs. del mismo martes 17 Susana, propietaria de la hostería, nos daba la bienvenida al complejo e inmediatamente nos pusimos al corriente de las novedades y mejoras realizadas. La última visita a Rose Marie databa de enero del 2008.
A continuación nos dedicamos a poner los mosquiteros del cockpit, encender un par de espirales, decidir que se iba a cenar e instrumentar los medio para cocinar pizza a la parrilla (una de las especialidades de ENDT). La parrilla junto al muelle y a una mesa, los barcos y el río, una brisa fresca y unas cuantas latitas de cerveza… un paraíso.

El miércoles nos dedicamos a poner en orden, chequear las embarcaciones y seguir disfrutando de la hostería. Luego se nos ocurrió que podríamos cruzarnos al Uruguay por la canaleta que sale a la altura del Aº Ñancay, y aunque nos habíamos informado a través de nuestros amigos de Náutica y Gps, decidimos consultar a Carlos (propietario de Rose Marie, marido de Susana y guía de pesca de la zona), nadie mejor que él para confirmar la data que teníamos y asesorarnos en relación al calado y la marea. Aunque el pronóstico mareológico era poco alentador, calculamos nuestra derrota, cargamos algunos waypoints y nos preparamos para zarpar al día siguiente.

Jueves 19: A media mañana dejamos el muelle, realizamos la prueba de VHF (canal 68, el que utilizamos siempre) y pusimos proa hacia la boca del Aº Martínez la cual alcanzamos a poco de navegar, una media milla, y viramos a babor. Las recomendaciones de Carlos, al entrar al Uruguay, eran sencillas y contundentes: “Navegar paralelos a la costa a unos cincuenta metros de distancia hasta el Aº Ñancay y allí caer a estribor con rumbo 90º. Tendrán en frente la boya del km. 34,5 del Uruguay y entrarán al Canal Márquez”. Si encontrábamos la canaleta y el calado era suficiente, había estado soplando viento N franco desde hacía algunos días, era factible que nos acercáramos hasta el Río Negro (ROU) y luego, quizá, a Gualeguaychú.

Hasta el Ñancay no tuvimos problemas salvo por un corto trayecto en donde la eco marcó 4,2 pies, el Palometa cala 1,20 mts. En el primer tramo de la canaleta navegamos con 30/45 cm. de agua bajo la quilla hasta que nos varamos. Me bajé y caminé alrededor del barco en espiral hasta que encontré nuevamente el paso y con la ayuda del capitán del Bonanza lo encausamos en el mismo. Este procedimiento se repitió tres veces hasta que ya no existía canaleta, en un perímetro de doscientos metros alrededor del barco la profundidad era de 3,8 pies. No había más que hacer, por suerte el viento estaba calmo y el cielo nublado. Nos comunicamos a través del canal 10 con la Hostería Rose Marie para ponerlos al tanto de nuestra situación y luego hicimos lo propio con PNA Paranacito (L5Z – Canales 16-9-12-14-15) y con Control Palmira (CWC 31 – Canales 16-9-11-13-21) a los efectos de conseguir la actualización del pronóstico mareológico.

Desde las 12:30 hasta las 22:15 hs. estuvimos pegados al fondo arenoso del Uruguay, pero como todo tiene su lado bueno, este río de aguas claras nos regaló el mejor atardecer del que tuviésemos memoria y para aprovecharlo hasta lo último, es que decidimos hacer noche allí mismo. A las 24:00 hs. nos volvimos a varar con la proa mirando al S y una hora después el viento cambió y empezó a soplar del E, lo que provocaba una marejada de través haciendo despegar el casco del fondo con la cresta y caer abruptamente hasta sentir el contacto con la arena del fondo durante el seno de la ola. Organizamos guardias para prevenir cualquier eventualidad, aunque en realidad nada podía pasar.

Está amaneciendo y bajo la quilla volvió a haber agua. El sol está saliendo y tiñe de un pálido amarillo el río y nuestras embarcaciones. El espectáculo es majestuoso. Unos buenos mates, unas cuantas fotos y a las 7:30 hs. del viernes partíamos para el Gutiérrez a despedir al Bonanza de esta singular travesía.

Pero nosotros seguimos… con la caprichosa idea de no bajar hasta el Paraná Bravo para salir al Uruguay es que exploramos otras alternativas que relataremos en nuestro próximo encuentro. Los esperamos entonces la semana que viene con más de esta travesía aventurera!

Continuará…