lunes, 25 de enero de 2016

CAMALOTEANDO

Crónica de una navegación singular. Aunque parezca mentira el artículo que se cita a continuación del diario El País no es actual, data del 10 de mayo de 1983, y la semejanza con el presente es asombroso.
Más de 200.000 personas han sido ya evacuadas de las provincias del norte argentino, asoladas desde hace dos meses por un anormal régimen de lluvias, presumiblemente originado por la gigantesca presa brasileña de Itaipú. Cientos de miles de hectáreas de las provincias argentinas de Formosa, El Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe han quedado anegadas para siempre, según los hidrólogos. Los repuntes de los ríos Paraná y Paraguay, y sus afluentes, que penetran en Argentina desde el Paraguay, para desembocar en el río de la Plata, alcanzan ya hasta diez metros sobre su nivel habitual. El excedente de agua que baja del Norte, de la Mesopotamia argentina, arrastra ingentes masas de camalotes (vegetación flotante) de hasta cuatro metros de espesor...

Teníamos noticias de un amigo que había suspendido una derrota a Villa Paranacito por existencia de camalotes en algunas vías navegables, sobre todo en el Guazú, pero nuestro primer contacto asombroso lo tuvimos en la tarde del jueves 14/01/16 cuando llegamos hasta el Paraná y el Canal Gobernador de la Serna y no pudimos continuar con nuestra derrota prevista hasta el Paraná Miní. Bajamos por la Hidrovía buscando un acceso a la segunda sección y así fue que relevamos las bocas del arroyo Paycarabí y del Capitancito, este último absolutamente taponado. No está de más acotar que por frente a esa misma costa corría agilmente, río abajo, una franja de camalotes movedizos de unos 80/100 metros de ancho.


A medida que nos fuimos adquiriendo experiencia con cada batalla, fuimos mejorando la táctica de ataque para ingresar traspasando camalotales, pero esta primera fue complicada por que no conocíamos el espesor de la masa y por que la cucharita de la toma de agua del motor se encuentra muy a proa por la disposición de éste. El resultado fue favorable (Palometa 1 - Camalotes 0), aunque nos demandó mucho tiempo y una machaza obstrucción en la toma y en el filtro de refrigeración del Gray. Ya adentro, en aguas relativamente abiertas, nos dispusimos a limpiar la cucharita, filtro, etc.


A medida que transcurrían las horas, y con el cambio de la marea, el Aº Paycarabí se empezó a cerrar. La incertidumbre y nuestra pasividad forzada empezaron a hacerse sentir. No había más opción que esperar al día siguiente, y así lo hicimos.
El viernes trajo aires renovados, positivos y un "Payca" navegable. Zarpamos con rumbo río arriba hasta la confluencia con el Aguaje del Durazno en donde una barrera verde nos impidió el paso y debimos retroceder para volver al Palmas en busqueda de un nuevo paso que nos llevara al Miní. Otro cruce de camalotes y el reloj de temperatura que nos alertaba sobre otro bloqueo, mucho menos importante que el primero.
Continuamos hasta el de la Serna y esta vez pudimos franquear un tapón mucho más abierto. Adentro, el canal presentaba un 60% de obstrucción amontonado sobre toda la costa W por efectos del viento, que se mantuvo hasta llegar a nuestro destino. El Miní corría mucho, con grandes matas de pasto, troncos que velaban, repollitos y algo de agua en donde navegar. Con este panorama lo más acertado era escapar de ahí y entonces navegamos hasta el Canal Arana y luego el Barca hasta la Barquita.


Cuando llegamos a la boca todo parecía haber quedado atrás, con rachas de 16/18 Nds. del E/SE y bien pegaditos a la costa Este, con muy buena profundidad, nos relajamos y empezamos a pensar en la cena. Antes de terminar de caer el sol la marea cambió y con ella el escenario, al empezar a entrar pequeñas islas flotantes, que fuimos esquivando, quedamos bastante más en el medio. El tema fue cuando volvió a cambiar, apenas pasada la media noche. Dentro del camarote se podían escuchar grandes volúmenes de vegetación que hacían cabecear la proa y luego un rozamiento intenso cuyo rugido se perdía a medida que llegaba al final de la eslora, no escucharlo significaba problemas, quería decir que había quedado enganchado en el cabo de fondeo y que en cualquier momento empezaríamos a movernos involuntariamente de donde estábamos fondeados.
Cuatro veces garreamos con velocidades superiores a la que nuestra motorización es capaz de desplazar al viejo de madera, de noche, con una luna que iluminaba lo suficiente como para saber en donde estábamos y hacía a donde íbamos. Con la última garreada, a las 7 de la mañana, nos movimos hasta la Barquita, sobre la costa de menor profundidad, en donde los camalotes no molestaran y allí descansar un par de horas antes de emprender otra jornada de navegación.


Era evidente que teníamos que dejar ese paraje, la primera opción barajada fue subir hasta el arroyo Cruz del Sauce y bajar por este al arroyo Largo y así caer en el Miní para terminar en el Club Motonáutico Argentino. Como podrán observar en la foto superior, el ingreso estaba complicado y en el fondo de la entrada se divisaban gran cantidad de la variedad Jacinto de agua. Este tipo de camalote es el que tiene sus raíces en forma de cabellera y es el enemigo número uno de bombas de agua y filtros. Con el cambio del viento la Barquita empezaba a cerrarse y entonces recurrimos al plan B: llegar hasta el Barca.


El viento del Norte estaba metiendo mugre del Barca en cantidad y salimos navegando con cautela y con la contramaestre marcando, en proa y con sus brazos, las delgadas vías de agua por donde arrumbar. Ya en la Barca y con un río liberado buscamos el Arana y bajamos hasta el Miní; un Miní sucio, con poca corriente y mucho camalote desparramado de costa a costa. Nos ayudo tener el mismo sentido de dirección que las plantas acuáticas, por eso llegamos el CMA sin novedad y sin poder amarrar.

Muelle del CMA
Improvisando a cada instante se nos ocurrió comunicarnos con Prefectura Chaná - Miní e informarles los motivos del por que nos estábamos amarrando al muelle de la Capilla Nuestra Señora del Rosario. Ahí hicimos noche y debido al cambio de dirección del viento nocturno, al día siguiente nos mudamos al Motonáutico.
Pensamos que habíamos tenido bastante de aventura y continuar en esas condiciones era una locura, por eso los siguientes cinco días nos encontraría amarrados y conectados cómodamente en este club.
Pero a quien quiero engañar? Carentes de emoción, los días pasaban apacibles y así no se disfrutaban! Así fue que encaramos una navegada en el Piraña a Timoteo Dominguez.


Poca obstrucción en la boca del Miní y en los Pozos del Barca, pero cuando entramos al Paso Petrel la cosa se complicó. El canal, entre la Oyarvide y la Lucia, presentaba una oclusión del 70/80% de vegetación acuática que nos obligó a disminuir considerablemente la velocidad y levantar varias veces el motor para destrabar guías y raíces de la hélice, lo que regularmente hacemos en 40 ó 50 minutos lo hicimos en 1:20' hs. La isla había escondido gran parte de sus playas bajo el agua y mostraba signos violentos de alguna tormenta reciente. Dado que no había mucho que hacer  y que en el Canal Buenos Aires se empezaban a ver unos picos blancos sobre la superficie de río nos aprestamos a volver. En pleno planeo, en medio del canal, el fuera de borda empezó a desacelerar, llegando casi al régimen de ralenti. Con el chicler de alta tapado y solo con el "equipito" original de herramientas a bordo, el cual carecía de un tubito de 10 mm. indispensable para quitar el filtro de aire y descolgar el carburador, continuamos como pudimos haciendo uso intermitente del cebador para ganar algunas vueltas. El suplicio de la vuelta duró 3 horas y media y al cual se le agregó los efectos del sol y del cansancio.


El último día hábil de la semana, ya con el problema mecánico solucionado, salimos a probar el semi por el Chaná que se encontraba taponado en los primeros quinientos metros a partir del Miní. Llegamos hasta el palo 16 de los bajos y después paramos bajo unos sauces para almorzar en el Aguaje del Durazno, el cual se encontraba absolutamente liberado. El agua había bajado mucho y limpió bastante, la térmica llegó a 41º C... un infierno!
La espera del día propicio para retornar al puerto de origen había concluido, el sábado desde la madrugada había empezado a soplar SE y esto nos garantizaba el estado del de la Serna para regresar, de todas maneras nos quedaba un día en la bolsa por si la cosa se complicaba y había que aguantar. Pero todo salió bien. El único obstáculo que encontramos de vuelta fue un tapón, unos 700 metros antes de llegar a un Paraná picado, que los buque Hernandarias y Atahualpa se encargaron de abrir en vuelta encontrada.



Aunque de pocas millas esta travesía fue lo que necesitamos: un poco de emoción, mucho descanso, reencuentro con experiencias poco comunes, algo de aventura y una pizca de desconexión.

Ahora a ponerse a trabajar en las vacaciones, que seguramente se decidirán a último momento, dependiendo del estado y las alturas de las aguas. Nos vemos, hasta pronto!

miércoles, 16 de diciembre de 2015

TRAVESÍA REDONDA A ROSARIO (parte IV)

Bienvenidos a El Navegante Delta Tour! Continuaremos hoy con la última entrega de la crónica de esta travesía. Para aquellos que no han podido leer los relatos anteriores, con solo cliquear AQUÍ podrán ver la primera parte.

El 22/11/15 amaneció y estábamos listos para arrancar con la Sexta singladura: Zarpamos a las 9 de la mañana luego de hacer el rol en la portería, con cielo despejado, 21º C y el saludo afectuoso de Mario, el marinero. Hoy es día de votaciones y por la tormenta de Rosario no pudimos llegar a destino para sufragar. Durante esta jornada deberemos navegar unas 59 Mn. para hacer noche en el Club de Pesca y Náutica Baradero, estimamos tardar unas ocho horas. Pasamos frente a la chimenea del Puerto Ingeniero Buitrago, arrojando bocanadas compactas de humo blanco, dejamos Puerto Martins, también Ramallo y Vuelta de Obligado. A estribor de la boya roja del km 293,3 del Paraná se abre la boca del Riacho San Pedro, hacia donde nos dirigimos. Un rato después estábamos pasando por el acceso al CNSP y más tarde caímos en el río Baradero.

Arribamos al club a las 16:45 hs. bajo la mirada agradable de varios socios y de Cacho (marinero) quien nos cedió la amarra de cortesía por esa noche. Tuvimos la visita de amigos y del Presidente del club. Nos hicimos una escapada hasta el centro, aún no habían cerrado los comicios, par caminar un poco y ver que ambiente se respiraba. Volvimos a la amarra en compañía de Yamila con quien improvisamos unas pizzas, mientras nos poníamos al corriente de las novedades.
La partida de nuestra amiga y el descenso del ruido ambiente nos marcaba el fin de otro día.

23/11/15 - Séptima singladura: A pesar de no estar previsto, esta debería haber sido la última, decidimos partir esta etapa y navegar solo unas 34,7 Mn. en lugar de las 64,1 y hacer un alto en Zárate. A pesar que por efecto de un viento regular del E, se picó el Paraná a partir de Atucha, en tan solo 4:30 hs. de haber zarpado de Baradero nos encontramos amarrados. Encontramos al Camping Las Tejas muy descuidado y totalmente desierto, lo que no nos afectó pues ni siquiera bajamos a tierra. 

24/11/15 - Octava y última singladura: Después del medio día, esperando arribar a nuestra amarra con agua suficiente, partimos de Zárate con una mayor velocidad de viento que el día anterior. Navegamos todo el Paraná de las Palmas con buenas olas, convirtiéndolas en espuma y spray.

Algunas consideraciones adicionales: Es la primera vez que contamos con Internet prácticamente durante todo el viaje y esto hizo que nos sintiéramos muy bien acompañados por muchos de Uds.
De las trescientas trece Millas náuticas navegadas, solo cincuenta y seis se hicieron algo tediosas, por las condiciones del río, el viento o la corriente. Realizamos cincuenta y tres horas de navegación administradas en doce días, con una velocidad promedio general de 5,9 Nudos y un consumo total de 227,6 litros.
Realizamos seis pernoctes en amarras de cortesía y cinco al borneo, siempre eligiendo zonas a resguardo y seguras, no teniendo absolutamente ninguna situación de inseguridad y/o peligro.
Este ha sido una navegación recomendable para realizar durante las épocas de primavera/otoño y con un mínimo de diez días de disponibilidad.

Desde el Shopping Portal de Rosario les deseamos a todos muy FELICES  FIESTAS  !!!!!!!

Así queridos amigos damos por finalizada esta travesía. esperamos, como siempre, haberles sido de utilidad y quedamos QAP para cualquier consulta que quieran hacernos. En breve subiremos los videos de este crucero que los podrán ver en nuestro canal de Youtube

jueves, 10 de diciembre de 2015

TRAVESÍA REDONDA A ROSARIO (parte III)

Bienvenidos a bordo!
Si les parece, continuemos con la crónica de esta travesía. Habíamos arribado al club, conocido sus instalaciones, sus directivos, etc.

17/11/15 - Primer día de descanso: Amanecimos a las 9:30 hs., el tiempo no estaba bueno y hacía mucho calor. Luego de desayunar se nos acercó un amarrista, el dueño del Navegante II, un Benetau 35 alucinante y nos recomendó dos lugares cercanos para visitar con el auxiliar.
Uno de los derroteros consistía en trepar el Paraná hasta el puente Rosario - Victoria y caer a estribor antes de cruzarlo. Así se accede a una navegación entre pequeños bancos, paradores y playas, a lo largo del Riacho La Invernada, que termina desembocando nuevamente en el Paraná, frente al monumento de la bandera. El destacado de la zona resultó ser el Capibara, de Claudio y Erika (0341-15400 2348/2350), un parador en donde sirven pescado, empanadas y demás delicias hechas en horno de barro.

Otra opción era el Embudo. Una laguna con entrada por el Paraná, río abajo, en donde el club tiene  una sede que se encuentra en pleno desarrollo.
Originalmente el cronograma del viaje establecía zarpar al día siguiente, pero entre estas nuevas propuestas a conocer, el compromiso de Carlos a pasarnos a buscar para cargar combustible en el centro, revisar una trepidación que tenía la reversa, que apareció cuando estábamos maniobrando para amarrar en el YCR y lo más importante, una alerta meteorológica por fuertes vientos vespertinos; decidimos postergar la partida un día. Esa noche tiramos algo en la parrilla que el club tiene en la costa, debajo de un quincho, y nos deleitamos mirando el río, el club y la ciudad de noche.

18/11/15 - Segundo día de club: Hoy salimos, relativamente temprano, a conocer la laguna del Embudo. La boca de entrada se encuentra en S32 54.750 W60 39.501, con un canal señalizado con boyarines ciegos y una profundidad de entre 0,80 y 1,10 mt., tiene una longitud de unos 2500 mts. y dentro su profundidad es buena. Hay un muy amplio surtido de paradores, clubes y sedes (Patrones a motor - Club de Vela - YCR - etc.) como para elegir a donde embicar en playas de arena. El lugar semeja a nuestro Pajarito pero mucho más abierto y con una variada propuesta de servicios.
Nosotros desembarcamos en la sede del club en donde amarrábamos, volamos uno de los drones, investigamos el paraje y nos dispusimos a almozar.

De repente, sobre el SW, una celda de tormenta avanza a pasos redoblados!
Rápidamente guardamos todo, trincamos los bultos en el semi y salimos en modo ágil. Allí el Paraná tiene unos 1.100 mts. de ancho y tenías dos millas náuticas hasta el club. Ya habíamos navegado con ese río picado y no quería que me agarrase arriba del Piraña.
Los últimos ciento de metros fueron a los saltos y bastante húmedos, cuando llegamos a la amarra éste era el panorama, medimos vientos de 28/34 Nds. y registramos mucha actividad eléctrica. Supimos después que en los alrededores había causado varios destrozos. La alerta se había adelantado al menos tres horas y como venía la cosa, no iba a parar. Mañana evaluaremos si seguimos o aguantamos un día más acá, llegando la noche el viento cayó a 15/20 Nds.

19/11/15 - Tercer día en el club, varados por tormentas fuertes:  Una cantidad insoportable de agua cayó sobre el Palometa, a medida que transcurría la jornada el viento recuperaba velocidad (30/32 Nds). Por la tarde salimos del club a caminar, a unas ocho cuadras hacia el sur se encuentra el Shopping Portal en donde tomamos café, miramos vidrieras, repusimos algunas vituallas y adquirimos algunos souvenirs. De vuelta al club estuvimos con Silvia, de la Comisión de Regatas, quien nos consiguió un gallardete distintivo. Revisé el golpe que tenía al poner reversa y descubrí que era el manchón de acople del último tramo de la línea de eje. Un poco de amoladora, unos bulones y algunas cosas más y el problema estaba solucionado como para dejarnos volver a Tigre. 

Esto merecía una celebración! y así fue que cenamos en el restaurante que teníamos a solo unos pasos unas empanaditas de carne fritas de entrada, ñoquis, milanesa napolitana con papas a la española y de postre una tarta de manzana con helado, un tinto Santa Julia que terminamos en el exterior, sentados en muy cómodos sillones bajo la galería, mirando al gran Paraná.

La verdad es que no nos podíamos quejar de nada, el barco estaba perfecto, el temporal nos agarró en aguas protegidas, conocimos gente muy macanuda y la estábamos pasando requetebien.

20/11/15 - Quinta Singladura: Zarpamos a las 11 de la mañana con viento calmo, cielo despejado y 21º C. Sorprendidos gratamente en cuanto nos ubicamos en el canal pues, a 800 rpm estábamos navegando a 8,8 Nds. (recordábamos que a la ida, ese mismo tramo, nos costó muchísimo remontar a 900 rpm y una velocidad de 3,8 Nds.... un parto). Desandamos millas hasta la boya de bifurcación de canal de estribor del km 366 para ingresar al boyado de acceso al Náutico Villa Constitución y al pequeño puerto que posee un poco más al Norte. El mismo se encuentra muy bien señalizado y con buena profundidad. Franqueando la boca de acceso a la bahía del club, la cual se encuentra entre dos espigones basados en piedras, sin ofrecer peligro alguno, sobre estribor se encuentran seis amarras de cortesía. El CNVC cuenta con servicio de energía eléctrica y agua potable en la amarra, muy buen calado en toda la bahía, buenos vestuarios con duchas, varios baños distribuidos en todo el predio, parrillas y quinchos, restaurante, playa y bar. El fuerte del club es la guarda de lanchas que bajan por una rampa, sobre sus trailers, ayudados por un malacate eléctrico.

El pedido de amarra se realiza a través del canal 71 de VHF, a pesar de que en todos los carteles figura el canal 72.
Salvo el repaso riguroso y sistemático de los niveles de combustible, lubricantes, graseras y prensa estopa no había más que hacer, así es que nos dedicamos a disfrutar del lugar inmediatamente.
Unos mojitos en la playa sirvieron para programar lo que restaba del día y el siguiente, luego llegó el baño y la cena en el resto, que mucho habían recomendado en Rosario.
La jornada rápidamente llegó a su fin y nos fuimos a descansar felices de haber entrado en Villa Constitución.

21/11/15 - Día completo en V.C.: Otro día de viento que ronda F6 del E/NE, imposible por ese entonces hacer playa, aunque para la escuelita de optimist estaba ideal. Nuestro plan "B" fue salir a conocer el pueblo y así fue. La zona inmediata al club no es muy linda, nos habían recomendado no salir o regresar caminando por la tarde/noche, pero durante la mañana la cosa estuvo bien. Solo hubo que caminar cinco cuadras hasta la calle principal que se llama San Martín y luego por ella hacia al Norte para recorrer su zona céntrica. Es un lugar muy tranquilo, muy pueblo a pesar de sus 40.000 habitantes. Volvimos al club, con un viento mucho más manso que nos permitió disfrutar de la playa hasta la caída del sol. Pareciera que los días pasan más rápido cuando uno ha traspasado la mitad del tiempo que dispone, y sin darnos cuenta ya estaba por terminar otra jornada. Mañana tenemos prevista la partida de V. Constitución y otra singladura pero por ahora los dejo descansar unos días para relatarles el final de esta navegación redonda a Rosario.

Recuerden que si quieren ver más fotos pueden hacerlo haciendo clic AQUÍ.

Datos referenciales:
De Rosario a Villa Constitución navegamos 35 Mn. en 4:30 hs., con un consumo de algo menos de 20 lts., con una velocidad promedio de 7,8 Nds.

Los espero en la próxima! Buenas singladuras y naveguen con precaución.

Nos vemos!

martes, 1 de diciembre de 2015

TRAVESÍA REDONDA A ROSARIO (parte II)

Hola!, buenos días, buenas tardes, buenas noches! Listos para seguir navegando... zarpemos entonces!

15/11/15 - Tercera singladura: Con algo de viento sostenido del N/NW y 26ºC soltamos amarras a las 11 hs. del CNSP para realizar una estimada navegación de siete horas hasta el Riacho Martincito (altura Puerto San Nicolas). Era momento de prender la compu, conectar la antena de GPS y abrir el NRoute... eh, que pasa? Noooo! Pruebo de nuevo, reinicio y nada. El NRoute no reconoce el COM4, ahí tengo cargado el track, los WPs, todo! Desesperadamente acudo al OziExplorer y unas viejas cartas Raster para realizar la navegación, usando la carta con toda la data en el Mapsource como referencia. Esta tediosa tarea de prueba y error duró prácticamente las 6,1 Mn. que tiene de longitud el Riacho San Pedro, el cual es absolutamente navegable, desde la salida de la bahía del club hasta la Hidrovía.
A las 12:15 hs., bien recostados sobre la costa de estribor, detrás del velero Imagine, ingresamos al caudaloso e imponente Paraná, que a esa altura tiene una distancia de 2.500 mts. aproximadamente entre costas, y en donde se notó la verdadera velocidad del viento que amuraba al Palometa por el través de estribor.

Enseguida dejamos a la localidad de Vuelta de Obligado y unas dos horas y cuarto más tarde nos encontramos frente a la boya del km 316 de bifurcación de canal, decidimos caer a babor y tomar el que nos haría pasar por sobre las costas de la Ciudad de Ramallo. Sencillo, con unos balnearios muy coquetos y un club náutico apocado, este escenario no podía ser mejor para recibir a las decenas de nadadores que competían en una prueba de aguas abiertas, el cual dejamos lentamente y aprovechando el espectáculo.
A partir de aquí el promedio de velocidad comenzó a decaer. Sin cartas precisas ni conociendo el arte de "remansear", así llaman los lugareños a navegar por las zonas muertas del río y con menor profundidad posible, el "chorro" (corriente en contra de entre 2,5 a 3 Nds.) se sentía como una enorme Danfhort tirada por popa. Llegamos a navegar, durante mucho tiempo, a 3.8 Nds. Se hizo muy dura la trepada y hasta estuvimos a punto de claudicar a la altura del km 330/335, dando por finalizada allí la singladura y fondear en alguno de los muchos arroyos de buen calado con que cuentan las islas Bodega y La Espera, pero faltaba tan poco para cumplir el itinerario...
El paisaje no estaba ayudando mucho. Los puertos de Somisa, San Nicolas, etc., recortaban a contraluz una imagen sombría, casi terrorífica. El tráfico comercial era intenso y demandaba una constante atención en la navegación.

Pero todo llega. Después de nueve interminables horas de navegación estábamos en el destino programado. El Riacho Martincito es una vía navegable que corta por dentro una curva del Paraná, muy ancho y cuyo transito local se desplaza por la costa N/NE; la otra presenta una costa baja, con arboleda y buena profundidad, solo habrá que tener cuidado con algunas ramas grandes que velan y unos naufragios que se encuentran en la boca N/W.
Una rápida cena coronó la agobiante jornada, la tercera, y sin mucha sobremesa nos fuimos a descansar, satisfechos de haber cumplido con la meta.

16/11/15 - Cuarta singladura: Intentamos arrancar temprano pero la litera no nos liberaba. Recordamos, haciendo un poquito de fiaca, la proeza de Roberto y su Iporá, allá por Junio del 2011. Por suerte estaba un poco nublado y la temperatura era menor a la del día anterior, eso si, el viento seguía acompañándonos. Después de la revisión de rutina: niveles de aceite, traspaso de combustible de los bidones al tanque, inspección del prensa de la línea de eje, trampas de agua del gasoil, etc., cobramos fondeo y pusimos proa a Rosario a las 9:30 hs. Esta iba a ser una navegación más extensa, teníamos 42 Mn. por delante y el agobio físico de los tres días anteriores.
No tardamos mucho en divisar la cúpula de la Basílica de San Nicolás, la boca de Yaguaron (acceso Norte por donde se llega al Motonáutico San Nicolás o al Club de Regatas), Villa Constitución (puerto que haremos a la vuelta), etc. Mientras tanto seguíamos acumulando horas y millas.
La práctica de kate-surf es algo muy frecuente por estas zonas. A mucha gente se ve aprovechando el viento constante inflando sus velas frente a las barrancas con tremendas mansiones a tope o en las playas de los balnearios.

De repente, casi de sorpresa nos topamos con la boya de bifurcación de canal del km 412.3, estábamos franqueando el acceso al puerto de Rosario. Estimados amigos, no quieran saber como baja el agua en esa curva frente a la ciudad, monumento, costanera, paseo. Es un rápido el Paraná.
Dejamos la urbe y continuamos al Norte después de dejar documentado el momento. De frente se veía el cuarto y último puente por el que nos faltaba pasar navegando: Rosario - Victoria, oficialmente denominado Puente Nuestra Señora del Rosario.
Ya en el frente del Yacht Club Rosario y a través del canal 78 de VHF solicité una amarra de cortesía que gentilmente nos dieron en una muy privilegiada marina. Las cosas se empezaban a poner mejor, atrás quedaban tantas horas de navegación. Después de asegurar al Palometa, con la ayuda que nos brindó un marinero en un semi, y de hacer el rol en la portería, se nos presentó el dueño del lugar que estábamos ocupando. Allí amarra un Mazolli que en ese momento se encontraba en el varadero. Carlos nos mostró el club y se ofreció muy amablemente a llevarnos, al día siguiente, hasta la ciudad para cargar un par de bidones de reserva de combustible. El club es sencillamente un paraiso excelentemente bien mantenido, con todas  sus instalaciones en condiciones, un resto del que después les hablaremos y un personal eficiente, amable y servicial. No podíamos pedir más y tampoco esperamos tanto.

Con la instalación de las chubasqueras, algo en la panza y un breve brindis nos fuimos a dormir para terminar un día de sesenta horas, esperando una copiosa lluvia pronosticada.
Creo que Uds. estarán tan cansados como nosotros, así que les propongo tomarnos un breve descanso y volvernos a encontrar para seguir compartiendo esta travesía que recién se encuentra a la mitad.

Datos referenciales:
De San Pedro a Rosario navegamos 79 Mn. en 17:30 hs. Nuestro consumo fue de 70 lts. de combustible y nuestra velocidad promedio de 4.5 Nudos.
Si deseas ver más fotos en facebook podes ingresar AQUÍ

viernes, 27 de noviembre de 2015

TRAVESÍA REDONDA A ROSARIO

Que alegría reencontrarnos en esta amarra virtual. A partir de hoy, y por varias publicaciones, compartiremos con Uds. todo lo acaecido en esta última travesía de trescientas trece millas náuticas por el río Paraná.

Como todos saben, a través de anteriores crónicas publicadas en este medio o si leyeron "Organizando mi primera travesía", los preparativos de este viaje comenzaron bastante tiempo antes, allá por el mes de marzo. Si bien teníamos dentro del derrotero 77 Mn. (de Tigre a San Pedro) que conocíamos muy bien, hubo que trabajar bastante sobre el resto del trayecto. La idea inicial había quedado de la siguiente manera: 1ra. singladura de Tigre al remanso del Areco, la 2da. de allí al Club Náutico San Pedro (en donde nos reabasteceríamos de combustible), la 3ra. desde el club hasta San Nicolás y la última de subida, hasta el Yacht Club Rosario.

He aquí, que accidentalmente nos cruzamos en el facebook con Alejandro Kalfayan quien comentaba que recién había vuelto de realizar una de sus batimetrías en el acceso sur al riacho Yuguaron, en donde se encuentra el Club Náutico San Nicolás, y que producto de esa medición habían hincado tres palmeras que marcaban el ingreso con 1 mt. cuando el Paraná mide 2,38 mts. Inmediatamente se ratificó lo dicho cuando J. P. Cardona, oriundo de la zona, me corroboró lo dicho y me aseguró que con 1,20 mts. de calado sería muy difícil también entrar a Ramallo.

Ups! La mitad de la trepada estaba en juego y había que buscarle la vuelta para omitir esas dos paradas en amarra, una de ida y Ramallo a la vuelta. Así fue que investigando y contactando a navegantes de las distintas zonas rearmamos la travesía, la que al final realizamos de esta manera: la etapa 1 de Tigre al remanso del Areco, la 2 del remanso a San Pedro, la 3ra. singladura desde el CNSP hasta el riacho Martincito (alt. San Nicolás) y de allí a Rosario. La vuelta se navegaría así: Rosario - Villa. Constitución, la 2da. singladura de V.C. a Baradero y de ahí a Tigre en una etapa final.

Por fin llegó el viernes 13 de noviembre. Con la nave arranchada, abastecida de 219 lts. de gasoil, 180 de agua potable y una buena cantidad de víveres y bebidas zarpamos hacia nuestro primer destino a las 8:45 hs. El cielo se presentaba totalmente cubierto, con viento regular del W a 10/12 Nds. y rachas de 18.

Durante toda la jornada de navegación tuvimos viento que fue rotando y al llegar al Complejo Ferro-vial Zárate Brazo Largo vimos por primera vez en el día el sol. Pasamos la localidad de Lima, la Central Nuclear Atucha y al llegar a la baliza del km 141 del Paraná caímos a babor para acceder al río Baradero. El ingreso no reviste dificultad alguna salvo por los remolinos que producen los pozones, justo en la confluencia con el canal principal.

A unos ciento de metros del ingreso, sobre la margen Este, desemboca el río Areco. Un fondeadero perfecto, con buena profundidad y capaz de proteger de los viento de cualquier sector, en donde realizamos nuestro primer pernocte. Exactamente nueve horas habían sido suficientes para cumplir nuestra primera singladura.

14/11/15 - Segunda singladura: Luego del recorrido de rigor por los niveles de lubricantes, combustibles, etc., a las 10:00 hs. arrumbamos hacia San Pedro con cielo despejado, 23ºC y viento leve del NW. La navegación por el río Baradero requiere de cierta atención, tanto si está alto como bajo. Es muy común que se encuentren tocones (troncos con raíces cortados a nivel del agua) cercanos a las costas, que se verán o no dependiendo del nivel del agua. Entre estos waypoints se encuentran peligros cercanos a la costa continental S33 50.088 W59 23.762 / S33 50.067 W59 23.855, se trata de grandes losetas superpuestas de tosca sumergidas que los lugareños llaman "piedras".

Hay también en S33 49.666 W59 25.575, sobre la costa de Atanor y sobre los frentes de los balnearios de Baradero; por eso es muy recomendable que naveguen por el medio del curso, siempre buscando la mayor profundidad. La navegación por este cause nos beneficiará con menor corriente en contra y nos hará ahorrar unas 22 Mn., aunque en esta oportunidad, la velocidad de la primera mitad, fue un nudo más lenta producto de la cantidad de agua que aportaba el río Arrecife por su desborde.

A las 15:15 hs. arribamos al Club Náutico San Pedro recibidos por la XV edición del Encuentro Nacional de Escuelitas de Principiantes y Optimist, con 290 participantes de varios clubes de la Provincia de Buenos Aires. El clima festivo que se vivía en el club fue absolutamente contagioso! Pedimos amarra de cortesía por el canal 74 de VHF, amarramos y disfrutamos del espectáculo que los peques daban en la bahía. Uno de los motivos de hacer noche en San Pedro era repostar combustible. Según el consumo estimativo que habíamos sacado, con sólo cargar unos 50 litros volveríamos tranquilos y con resto. La sorpresa fue que la estación de servicio del club funciona ahora de Diciembre a Marzo (teléfonos de contacto 033290-15 539260 /  03329-425332)...

No nos quedó otra cosa más que hacernos una escapada al II Festival MASTAI que se realizaba en el Balneario Municipal de San Pedro con la asistencia de Divididos, No te va a gustar, Ciro y los Persas y Manu Chao entre otros, un evento que había arrancado a las 15 y duró hasta las 02:00 hs. del domingo 15 de noviembre y fué genial!
Después de dos días de navegación y una trasnochada quedamos extenuados, si nos disculpan preferiríamos descansar para hacer la próxima singladura, de 7 hs. aproximadamente, en buenas condiciones. No desembarquen que en cualquier momento seguimos compartiendo esta nueva travesía. Hasta luego!

Algunos datos referenciales:
De Tigre a San Pedro navegamos 77 Mn en 14:15 hs. Nuestro consumo fue de 65 lts. de combustible y el promedio de velocidad de 5,4 Nds.

lunes, 9 de noviembre de 2015

CALCULAR LA DECLINACION MAGNETICA




Bienvenidos a bordo!

Esta salida es para anunciarles la introducción de una nueva herramienta a este sitio, se trata de una Calculadora de Declinación Magnética, la cual se encuentra sobre la margen izquierda, dentro de Información para Navegantes.



Esta muy útil herramienta nos proporcionará el ajuste anual de declinación en caso de no contar con una carta actualizada. A modo de "refrescar la memoria", el planeta que habitamos crea su propio campo magnético debido a las corrientes eléctricas que se producen en su núcleo de hierro y níquel líquido, haciendo que la misma actúe como un gigantesco imán con dos polos magnéticos, los cuales no coinciden exactamente con la ubicación de los polos geográficos. Aunque se sitúan muy próximos a ellos, no mantienen una posición fija, varían su posición con el transcurso de los años. Para calcular esta variación es que les brindamos esta sencilla pero exacta calculadora.

Aprovechando que se acercan las largas jornadas de navegación, realizar varios ejercicios con esta aplicación puede mantener entretenida a toda la tripulación, chicos y grandes.

Ooooootro temaaa, diría un conocido periodista!

Desde el 13 al 22 de Noviembre realizaremos una nueva travesía: Tigre - Rosario. La misma tiene por objeto relevar pasos, puertos, repostes de combustible, etc., para acceder a este derrotero de forma absolutamente segura. La fuente inspiradora de esta navegación fueron los muchos comentarios, en distintas webs y foros, de reciente propietarios de embarcaciones pidiendo recomendaciones para llevar sus naves hasta los clubes de aquellas latitudes. 

Así que en breve tendrán la crónica de este nuevo viaje. Por ahora, buenas singladuras y naveguen con responsabilidad. Cordiales saludos y hasta la vuelta! 

martes, 27 de octubre de 2015

El "MITO" de cambiar el nombre


Que agradable es estar nuevamente con ustedes. Hoy, leyendo, vi algo que les quería comentar. Esta historia increíble de una Goleta que cambio seis, y no me equivoqué, seis veces de nombre ante la mirada perpleja de antiguos y flamante navegantes que se tomaban la cabeza!

Parece ser que el tema del mal augurio de cambiarle el nombre a una embarcación sería un "mito". Según parece esta creencia fue esparcida por los ingleses, por todos los océanos y mares, cuando sus naves eran tomada por los piratas y las rebautizaban para que sus originales dueños no las reconocieran. 

Construida en 1910 en los astilleros británicos Camper & Nicholsons, por encargo de la familia de real española, esta goleta de dos mástiles que nunca llegó a navegar bajo el pabellón rojo-amarillo ratifica lo antes dicho.

Atracada en el muelle número uno de Cádiz

Adquirido por un militar inglés, el SYLVANIA (este fue su primer nombre), tras navegar tres años bajo el pabellón del Reino Unido, comenzó una errática carrera cargada de cambios de nombres y armadores. Con la peculiaridad de haber sido propiedad del periódico francés Le Matín, este velero que en 1922 fue adquirido por el astillero que lo había construido, en el año 1927, dejaba el Viejo Continente para posicionarse en Sudamérica rebautizado como VIRA.

Con su dinghy izado a babor
Después de su aventura americana, en 1930, el naviero español Miguel Martínez de Pinillos se hizo cargo del barco rebautizándolo como ORION. Abanderado en España y matriculado en Cádiz, en 1949 la goleta marchó a Barcelona, donde en 1951 protagonizaba la película Pandora y el holandés errante. Se dice que durante el rodaje de esta cinta, Ava Gardner y el actor y torero catalán Mario Cabré vivieron a bordo del ORION un apasionado romance. Tras quedar desarbolado en 1967 debido a un fuerte temporal mientras navegaba entre Barcelona y Marsella, el velero fue reparado en el puerto italiano de La Spezia, desde donde realizó hasta 1970 diferentes cruceros turísticos con base en Montecarlo. Después permanecer varado en tierra casi 30 años, en 1999, el ORION volvió a navegar totalmente restaurado retomando su fisonomía original. Con 45,50 metros de eslora, 7,15 de manga y un desplazamiento de 254 toneladas, esta goleta de dos palos que gestiona 986 metros cuadrados de superficie vélica, navega la mayor parte del tiempo impulsada por el viento. Tripulada por 11 personas y con una capacidad máxima para 10 pasajeros, el ORION opera fundamentalmente por el Mediterráneo en régimen de alquiler. Una verdadera joya flotante.

Sus nombres:
SYLVANA: 1910-1919.
PAYS DE FRANCE: 1919.
LE MATÍN: 1920-1922.
DIANE: 1923-1927.
VIRA: 1927-1930.
ORION: 1930. Con todos estos nombres, el barco ha navegado bajo seis banderas diferentes.



Obviamente hay que reseñar que el barco, hasta la fecha, ha tenido más de una docena de propietarios. Resulta curioso que el periódico francés Le Matín fuera dueño de la goleta durante dos años. También resulta llamativo que el astillero donde se construyó se hiciera cargo del barco como armador.

Sin perder su aparejo de goleta, el yate, durante algunos años, navegó con un aparejo de goleta modificado, aunque el actual es igual al que originariamente tenía cuando fue construido. Si desean conocer algo más sobre esta inusual nave, pueden intentar buscar en Internet como: ORION OF THE SEAS... será que le habrán cambiado nuevamente el nombre?

Ahora, desmistificado este tema, ya pueden cambiarle el nombre a las embarcaciones que se identifiquen como MarEli, Patito Feo, Por fin, En Casi Yate, etc.......

Los dejo por ahora, seguiré preparando nuestra próxima travesía a Rosario. Nos vemos!!!