martes, 30 de septiembre de 2014

TRAVESÍA V. PARANACITO - DOLORES - PTO. ALDAO

Aquí estamos nuevamente, de vuelta de una travesía más, para aportarles toda la información de este primaveral viaje.
A diferencia de otros años, que solemos rumbear Paraná arriba para esta época, esta vez decidimos poner proa a Villa Paranacito aprovechando las altas cotas de los niveles fluviales de esa zona. El itinerario para esta ocasión deberíamos poderlo resolver en un máximo de diez días, visitando lugares que normalmente uno pasa de largo en las travesías estivales.


Con estas premisas fue que armamos nuestro derrotero. Hay dos formas de llegar desde la confluencia del Canal Arias y Palmas hasta el Canal Galofre, corredor de ingreso a Paranacito. Una es por el Cl. de la Serna, Cl. 4, Paraná Miní, Paraná Guazú y Gutiérrez, todas vías de importante corriente en contra al remontarlas.
La otra forma es por el Carabelas Grande, Canal Alem 2º secc., Guazú y Gutiérrez. De esta manera se remontan ríos de menor correntada y solo una parte del Paraná Guazú. Así quedó conformada nuestra primera singladura.
Partimos el viernes 19/9/14, a las 10 hs., con viento flojo del W, cielo despejado y 15ºC de temperatura. Nos mantuvimos cerca de la costa que nos quedaba a babor, zona de menor corriente del Paraná, hasta la boya de peligro aislado de la "Rosalia", de allí rumbo 330º a la boca del Carabelas. Una vez dentro, en el parador Isla Margarita, le solicitamos permiso a Teresa, la dueña, para amarrar en su muelle para reparar una pérdida de combustible producida en el niple que aloja la válvula de retorno al tanque de gasoil, la que nos demoró unos veinte minutos. Continuamos viaje, después de agradecer y despedirnos de esta amable señora, siempre por el Carabelas, un río amigable, tranquilo y de buena profundidad.
Pasamos frente a la Estación Agro Meteorológica Unesco, ubicada en el Pueblo Nueva Esperanza, en plena Reserva de la Biósfera, hasta llegar al Canal Gob. Leandro N. Alem (2º secc) en donde caímos a estribor en busca del Guazú. Este rectilíneo cause de 12 kms. de longitud es absolutamente navegable en toda su extensión, su única zona de precaución para embarcaciones a vela es en el punto S34º 02 830 / W58º 43 427. Por allí cruza un tendido de media tensión a 18 metros de altura, señalizados por balones de color naranja.
En la boca del canal y Guazú, como es razonablemente lógico, convendrá recostarse sobre la costa de estribor para evitar las bajas profundidades que existen sobre la costa contraria, ya en el caudaloso río notarán como tira río abajo la corriente. Como ustedes irán navegando hacia el NW, procuren recostarse sobre la costa que les queda a babor y evitaran algo de la corriente antedicha, pues quien manda en estos menesteres es el Guazú  sobre el Bravo.

Les recomiendo prestar mucha atención en la zona entre las boyas del km. 159,500 al 162,300 y la Isla La Paloma, pues suele ser sitio de carga de arena de buques clase A, embarcaciones de gran porte. Una vez franqueada esta última boya roja, podrán ver al frente, a unos 1500 metros, una boya cardinal W que deberán dejar por estribor a buena distancia de respeto. Esta señalización corresponde a la embarcación hundida "Yara" y una vez superada pueden caer a estribor sin ningún peligro para entrar al Paraná Bravo. Unos diez kilómetros hacia el E, sobre la costa que nos queda a babor, aparecerá la boca del río Gutiérrez.

Este es un fondeadero elegido por nosotros en todas nuestras idas a Paranacito porque cuenta con varios beneficios, a saber: a) Presenta un cordón arbóreo importante sobre la costa del W con muy buena profundidad cercana a ellos. b) Esa franja no es utilizada por el tráfico local, por su geografía usan el veril cercano a la costa de enfrente. c) Su corriente, que es considerable, difícilmente cambie de sentido y d) A unos cientos de metros se encuentra Prefectura Canal Nuevo, en donde podrá realizar un despacho radial de su estadía y pernocte si eso lo hace sentir más seguro.
Hasta aquí habíamos recorrido 44 Millas náuticas (81,54 kms.) en 8 horas de navegación, a un promedio de 5,5 Nudos (10,2 kms./h). Estábamos satisfechos!


Sábado 20: Después de un control de rutina y de desayunar, modulamos a Canal Nuevo (señal distintiva de PNA boca Galofre) para comunicar nuestra partida, eran las 10:45 hs. Arrumbamos hacia el Cl. Pedro Galofre, para iniciar nuestra segunda singladura, y luego navegamos por el Brazo Chico, continuamos por el Canal San Martín y desembocamos en la ciudad de Villa Paranacito, Entre Ríos.

La ciudad nos recibía, al medio día, con el agua a unos pocos centímetros de la cabeza del tablestaqueado de hormigón y con las calles desiertas. Como siempre, seguimos por el Paranacito hacia el E hasta el Sagastume Chico. En este tramo se encuentra la Guardería Los Pinos sobre la costa de babor, en donde se podrá abastecer de combustible, tanto nafta como gasoil, a un precio razonable para ser un surtidos de isla. Su horario de atención al público es de lunes a domingos de 8:00 a 19: 00 hs.
Continuando hacia el Este, a los pocos metros de la guardería, se encuentra el cruce de la segunda balsa (la primera fue en el Carabelas junto al Pueblo Nueva Esperanza): navegar con precaución pues estos transbordadores tienen derecho de paso. Al llegar al Sagastume Chico viramos hacia babor (cementerio a estribor) y a unos cientos de metros nos encontramos con la tercera balsa. Desde allí solo hay que seguir con rumbo NE por una vía navegable, aunque estrecha, de buen calado y regularmente solo transitada por canoas isleñas y truckers. Luego de navegar sus escasos 8 kilómetro, sobre estribor aparece la boca importante del Aº Martínez, por donde llegamos a la Hostería Rose Marie, ubicada sobre la costa norte.

El parador cuenta con un buen muelle de atraque con energía eléctrica para enchufar el barco a través de un toma común de tres patas, algunas parrillas, baño y ducha para los navegantes, catorce habitaciones, restaurante con menú fijo económico (incluye plato ppal., guarnición, postre y té o café), juegos para chicos, un parque con una frondosa arboleda y muelle de pesca. HRM ofrece la comodidad y seguridad de comunicarse con ellos por VHF (canal 10) y contar con el asesoramiento calificado de Carlos (dueño), para incursionar en el tema pesca.
La última singladura nos llevó 3 hs. 30' para recorrer 17 Mn. (31,5 kms.) y hasta ahora el buen tiempo nos acompaño desde que iniciamos la travesía. Mañana tenemos la idea de cruzar el Uruguay para adentrarnos en el río San Salvador (ROU), aprovecharemos que contamos con un margen holgado de profundidad debido a una altura de marea de 2.00 mts. estacionarios en Villa Paranacito, nuestro calado es de 1,20 mts. Según el pronóstico que tenemos para el domingo, sería conveniente dilatar la partida hasta cerca del medio día dado que para la mañana se esperan vientos de 8/10 Nds. del segundo cuadrante. Es importante tener en cuenta las condiciones meteorológicas para el cruce, ya que nos encontramos a la altura del Paso Márquez y aquí el río Uruguay tiene unos 14 kms. de ancho. Para que tengan una idea, cruzarnos nos llevará algo más de una hora.

El domingo 21 amaneció según lo previsto, arranchamos todo para el cruce con tranquilidad y a eso de las 11:00 zarpamos...
Pero que les parece si hacemos un paréntesis para estirar las piernas y continuamos en la próxima entrega?
Los esperamos, aún tenemos mucha información que darles, waypoints, rutas y mucho más. No se pierdan la próxima salida!!!!

sábado, 23 de agosto de 2014

DECIDIR SOBRE LA ESTELA (Aº Pantanoso)

Cuando las amarras empiezan a echar raíces... es bueno pensar en renovarlas, y una buena forma de hacerlo es aprovechar un finde largo!
Después de tanto tiempo pasado de la última travesía es oportuno poner proa hacia lugares poco frecuentados.

Hostería Posada
El traslado del feriado del domingo 17 de agosto al lunes 18, conviertiéndolo así en un fin de semana largo, nos inspiró a visitar un parador que se encuentra a unas 23,5 Mn. de la confluencia del Luján y Canal Arias.
El derrotero, simple, atractivo, seguro y tranquilo, nos llevó por el Cl. Arias, cruzamos el Paraná y continuamos por el Canal de la Serna y el Canal 4 hasta llegar al Paraná Miní. Caímos a estribor hasta el Canal Arana, el cual navegamos aguas arriba hasta desembocar en el Barca Grande, y una vez allí viramos nuevamente hacia estribor arrumbando hacia el Río de la Plata. Después de pasar la boca de La Barquita, unos 250 mts. sobre la margen derecha, llegamos a la Hostería Posada.
Eran las 15:30 hs. del viernes 15, el parador estaba cerrado y la apariencia general distaba bastante de la imágenes que se pueden ver en la web. A unos metros de ahí se encontraba una casilla flotante de la que salió una mujer al aproximarnos y aprovechamos a preguntarle si sabía algo de ese lugar, nos respondió que no.

Estaba claro que presentarles una nota sobre este parador no iba a ser factible. Navegamos aguas abajo por el Barca en busca de un par de lugares que habíamos detectado en la planificación de esta salida, a través del Google Earth, pero nada nos satisfizo. Llegamos hasta el Río de la Plata escoltados por una colectiva que de a poco nos dejaba atrás y que después de dos virajes certeros, buscando esquivar los bancos, tomaba Los Pozos del Barca Grande hacia el sur y se desvanecía en el horizonte; era el momento de definir como y dónde íbamos a pasar nuestro fin de semana largo.
Retrospectivamente, no podríamos haber hecho mejor elección. Decidimos entonces poner rumbo hacia el Aº Pantonoso, un viejo y querido paraje nuestro. Así que navegamos el Barca aguas arriba hasta unos 2.000 metros antes del destacamento de la Policia de isla que se encuentra en la boca de la Barquita, y ahí, sobre la margen izquierda, ubicamos la boca de nuestro destino.

Click en las fotos para ampliar
Esta vía que une el Barca Grande con el Correntoso es absolutamente navegable en toda su extensión con una profundidad promedio de 3 metros, no ofreciendo obstrucción alguna a cualquier altura de arboladura. Por su trazado (Norte - Sur) es un excelente fondeadero protegido de los vientos que más preocupan a cualquier navegante; suele ser muy poco transitado (solo alguna que otra amable embarcación lugareña) y al contar con buena corriente sus aguas son limpias.

Amarra de lujo.
La única contra es que presenta un fondo sucio con gran cantidad de ramas y troncos que yacen en el lecho, convirtiéndolo entonces en un tenedero poco apto o poco garantizado a la hora del izado libre del fondeo. Pero su contracara es que la mayoría de sus costas son firmes y están cortadas a pique, con 2 metros de profundidad a metro o metro y medio de éstas, con fuertes ramas que se lanzan desde la orilla en voladizo hacia el medio del arroyo de donde amarrar y tirar retenidas es muy sencillo. Esta forma de permanecer en una vía de agua la vuelve muy segura y tranquila a la hora de pernoctar, sin garreos ni apiladas contra costas ni ramas.

Los primeros mates.
Ya ubicados (viernes 17:30 hs. aprox) colgamos el Parsun en el semi, instalamos en proa el grupo electrógeno, preparamos unos verdes y nos aprestamos a disfrutar de los días venideros. Aunque un poco fresca, la primera noche se dejó llevar y al día siguiente, con un unas cuantas líneas más en el termómetro, iniciamos una navegación de reconocimiento a bordo del auxiliar por los alrededores para buscar el mejor lugar de desembarco para tirar la parrilla. Resultó que el sitio ideal estaba al través de donde habíamos amarrado. Machete en mano para emprender una tarea mínima de limpieza, solo el pequeño sector que ocuparíamos y el acceso para que sea más cómodo, y al poco tiempo voilà!... el lugar elegido contaba con todo lo necesario para oficiar como zona de recreación culinaria.

Importante: apagar el fuego
El feriado fue pasando entre noches agradables, de absoluta tranquilidad, con reconocimiento de estrellas y constelaciones en un cielo increíblemente bello, copa de vino en mano, y días diáfanos de primavera (aunque estamos a mediados de agosto) de variados menúes gastronómico, pesca, paseos, charlas, fotos y muy buena música.
Por la mañana del lunes comenzamos con la pesada tarea emocional de arranchar el barco, soltar retenidas, alistar el semi y repasar niveles de lubricantes, etc. Cerca del medio día zarpábamos rumbo a DL (Delta Lima - Dique Luján) modificando la derrota de ida, esta vez seguiríamos hasta el Guazú para bajar luego por el Paraná Miní hasta el Cl. 4 y posteriormente por el de la Serna y el  Cl. Arias.

O cedió el muerto o ...
alguien le pegó duro!
Como era obvio de suponer, después de un finde largo y con los 26ºC reinantes a las 16:00 hs., todos iban a estar en el río y la vuelta se iba a poner complicada, a veces quisiera equivocarme más de la cuenta, pero descontando a un puñado de lamentables inadaptados el regreso se sobrellevó con tranquilidad e hidalguía.
Mis amigos nautas, nada puede opacar un día de navegación, ni que hablar si fueron tres!
Por eso, como siempre les recomiendo: busquen nuevos destinos, nuevas experiencias, otros escenarios. Vivan el paraiso, naveguen el Delta!


*** Más fotos en facebook o en Panoramio ***

lunes, 28 de julio de 2014

GENERADOR WATT & SEA

Bienvenidos a bordo! Nuevamente nos cruzamos en nuestros derroteros, en este lugar tan especial de la náutica, para informarles acerca de un viejo-nuevo dispositivo ideal para veleros y no excluyente para embarcaciones a motor.
Si bien el concepto es antiguo, Watt & Sea a desarrollado un principio simple: "el uso de la velocidad de la embarcación para convertir una hélice sumergida en corriente continua", como una antigua dinamo de una bicicleta cuando rozaba la rueda. Este generador hidráulico, considerablemente estable y muy fiable, comienza a producir carga a partir de los 3 nudos (un poco menos de 6 km / h).


El generador CRUISING hidroeléctrico es una variante simplificada de la versión usada en regatas de alto nivel competitivo, contando con las siguientes características:
  • Disponible en 2 modelos, 300 o 600 vatios y 2 longitudes, 610 ó 970 mm, para satisfacer los requisitos de cualquier embarcación.-
  • Tecnología "brushless" y mismo material en cualquier modelo.-
  • Convertidor de 12-24 Vcc auto-detectado con una arquitectura electrónica avanzada.-
  • Nuevo soporte con su leva posicionada más cerca del hidrogenerador para sujetarlo firmemente, sumergido o elevado. El bloqueo y desbloqueo es posible con una mano, 2kg más ligero, su izamiento y remoción son incluso más fáciles.-
  • Rediseñado, se ha logrado que el generador presente una mayor resistencia a la corrosión, inclusive en aguas saladas.


Especificaciones:
Con un diseño agradable, tanto el hidrogenerador de 300 como el de 600 W son muy ligeros, compactos y fáciles de instalar en su embarcación. Construido con materiales robustos, que no requieren ningún tipo de mantenimiento. Efectivo en un rango de velocidad de 2 a 10 nudos, su simple montaje se lleva a cabo en el espejo de popa gracias a un sistema de elevación, como timón de dirección, con una leva-taco integrada.

  • Alcanza una potencia de 120 W a 5 nudos, dependiendo del modelo y el tamaño de la hélice (10A - 12V, 5A-24V).-
  •  Pierna de aluminio: 610 o 970 mm.-
  • Crucero 300: una salida nominal de 300 vatios (24 A en 12 Vcc).-
  • Crucero 600: una salida nominal de 600 vatios (48 A en 12 Vcc).-
  • Se suministra con un convertidor automático, de última generación, de 12 a 24 Vcc, con una hélice de 240 mm (200 mm y 280 mm, opcional), un soporte con su cam-cleat y un kit de montaje.-
  • Velocidad de puesta en marcha: 2 nudos.-


Esto significa que en condiciones de importante velocidad de corriente en un río, como en el Paraná de las Palmas por ejemplo, uno podría estar detenido y cargar baterías durante las 24 horas. Al no depender del sol ni del viento, este accesorio es mas eficiente que los generadores eólicos y los paneles solares. También puede ser utilizado mientras uno está navegando a motor y de esta forma estaría cargando un banco de 2 baterías simultaneamente sin estar pendiente de la llave selectora y aún así llegaría a donde fuese con ambas baterías totalmente cargadas. Gracias a la perfecta hidrodinámia del generador, la resistencia ofrecida es insignificante y el mismo alcanzará un funcionamiento eficiente entre los 3 y 20 nudos.


Como podrán apreciar, no todo está dicho en la náutica....Hasta la próxima y buenas travesías! 

martes, 15 de julio de 2014

EL "PIRAÑA" POR EL PARANÁ

Como siempre, es un verdadero placer contarlos entre nuestra tripulación para divulgar las buenas artes de este deporte que nos fascina.

Hoy, nuevamente, tenemos el mayor orgullo que un medio como el nuestro pueda alcanzar. Cuando existe un “ida y vuelta” entre el medio y el lector, todo indica que las cosas se están llevando a cabo según lo planeado y esto nos satisface enormemente.

Hace unos pocos días se contactó con nosotros Andrés, el flamante, junto a su padre, propietario del crucero de madera “Piraña”, para ofrecernos su relato y aportar toda la data de su travesía. Oriundo de la Ciudad de San Fe, trasladaron la reciente adquisición remontando el Paraná de las Palmas desde la Ciudad de Tigre hasta el Club Náutico de Paraná, sitio elegido para su amarra. Realizada en cuatro singladuras, a una velocidad crucero de 16 km/h. (2700 rpm) medida con corredera, se utilizaron aprox. unos 800 lts. de combustible para finalizar con una velocidad promedio de 11,5 km/h y un consumo de 10 lts./h por motor.

Haga clic en las fotos para ampliar
Con Uds. los protagonistas…
Mi nombre es Andrés García Farquet y junto a mi padre Daniel decidimos incursionar en el mundo de la náutica. Después de mucho andar encontramos al Piraña, un crucerito de 9,48 mts. de eslora, 3,48 mts. de manga y 0,90 mts. de calado, construido en cedro con carroza plastificada en el año 65 por German Frers a pedido de un tal José Fera para uso recreativo, aunque del 3 al 5 de enero de 1969 corrió la Regata YCA "Dársena Norte - Puerto del Buceo - Punta del Este" obteniendo el primer puesto en la categoría B. Luego de pasar a través del tiempo por varios dueños llega a nosotros en un buen estado general para ser de aquella época, pero con muchas refacciones que realizarle.

El Alistamiento
Alistando el Piraña
Si bien lo trajimos al Club Náutico de Paraná, como les adelantó ENDT, nosotros somos de la ciudad de Santa Fe, así que durante varios fines de semana nos fuimos hasta Tigre con un sin número de herramientas para preparar la embarcación para nuestra tan anhelada e incierta travesía. En primer lugar pusimos en condiciones sus dos motores GM V8 Diésel. Colocamos filtros de agua, limpiamos tanques, instalamos correderas, plotter y una gran cantidad de pequeñeces que nos hacían soñar con ese momento, hasta que ese día tan anhelado llego…

La Travesía
Día 1: El día 6 de julio de 2014, a las 10:20 hs., zarpamos de Tigre con mi padre Daniel y Raúl (el papá de mi mejor amigo) en un día lluvioso y con poco viento pero con muchas expectativas. Navegando por el río Luján y luego por el Canal Arias hasta llegar al Paraná, a la altura de la baliza del Km. 63.800. Es aquí donde hago un paréntesis para contarles que esta era la primera vez que navegábamos en una embarcación como esta, y también la primera del Piraña, sin ninguna otra salida previa, así que imagínense la expectativas de estos tres tripulantes. Con ayuda de un GPS y una hoja de ruta que supe extraer de un navegante del Yacht Club de Rosario,  copiada de puño y letra, empezamos a remontar el Paraná que se veía imponente. Navegamos  97 km, siempre por costa de babor pasando por Zárate y finalmente cuando nos agarró la noche amarramos a un árbol en la entrada del río Baradero, ya que pensábamos continuar por este mismo para acortar 40 km respecto al Paraná. Este resulto ser un muy buen lugar para hacer noche.


Daniel, Andrés y Raúl
Día 2: Como buenos inexpertos acostumbrados a navegar en lanchas, el amarrar a un árbol nos deparó al otro día amanecer encallados en el barro, del cual pudimos salir a fuerza de motores marcha atrás. Durante media mañana navegamos el río Baradero observando un paisaje muy bonito con grandes barrancas a babor. Retomando nuevamente el Paraná por el Canal Ulloa, en la bolla del km 274.500, contemplando que veníamos navegando en  plena crecida del Paraná nos decidimos a salir del canal de navegación tomando la margen de babor entre la Isla de Larco y la Laguna San Pedro. No recomiendo esta maniobra ya que así y todo existía poca profundidad. De ahí en más respetamos el canal de boyado casi en todo el trayecto, frente a Ramallo pasamos la Isla de las Hermanas dejando por estribor o por mala, la boya verde del km 315. LLegamos aproximadamente a las 8 de la noche al Club Náutico de Villa Constitución, solicitando amarra de cortesía, la cual nos la brindaron de mil maravillas y fuimos atendidos de primera, es muy recomendable hacer noche en este hermoso club. Ya en las amarras nos dimos cuenta que una manguera de combustible estaba a punto de cortarse ya que venía rozando con una de las correas del alternador y nos bañó los dos motores de gasoil.

Puente Nuestra Señora del Rosario
Día 3: Luego de dormir bañados y contentos nos dispusimos a zarpar nuevamente, siendo martes 8 de julio, salimos del Náutico de Villa Constitución con 237 km recorridos en total. En este punto recién me empezaba a relajar sorprendido por que no se nos rompiera nada, pero en el transcurso del día lo tan temido sucedió. El gasoil derramado sobre una correa muy vieja terminó de estropearla y se nos disparó la temperatura de un motor. Apenas nos dimos cuenta de ello lo paramos y continuamos navegando con el otro motor. En el barco había unas correas de repuesto que creí debían ser las correctas pero no resulto ser ninguna la que llevaba, lo pudimos solucionar dejando el alternador fuera de servicio y poniendo una de menor longitud, afortunadamente resultó. Paramos en Rosario para abastecernos de combustible y continuamos viaje pasando por el majestuoso puente de Rosario - Victoria, casi tan espectacular como el de Zárate, al cual no nombre anteriormente. Terminamos el día anclando frente al Puerto San Martín en donde nos agarró la noche y unos increíbles barcos chinos se encontraban cargando cereal. Nos refugiamos en un arroyo bien frente al puerto, pero esto resulto no ser buena idea ya que durante toda la noche tuvimos un oleaje importante por el trabajo de estos buques, nada que un buen asado acompañado de mi viejo, Raúl y un vinito no pudieron solucionar.

Día 4: Por la mañana, con un total de 327 km recorridos, salimos bien temprano con esperanzas de llegar a última hora de la tarde, el día transcurrió  esplendido, soleado, como los dos anteriores. El Piraña se venía comportando un lujo y nosotros lo veníamos pasando de mil maravillas, disfrutando cada paisaje como así también de cada charla en la que analizábamos el comportamiento de la embarcación como si supiéramos del tema. Pasando frente a la localidad de Diamante me distraje y aminoré la marcha abruptamente por encontrarme de golpe con un bajo muy importante. La ola que veníamos haciendo nos agarró  en diagonal y nos escoró lo suficiente para que volaran de proa dos bidones de 60 lts. con combustible, totalmente llenos, al agua y mi papá también volara espectacularmente pero solo de la cama al piso.
Luego de realizar las maniobras  correspondientes para rescatar los bidones continuamos viaje, el cual finalizamos a las 6 de la  tarde con un total de 454 km recorridos en 39 horas y 33 minutos, según el GPS. Arribamos al Club  Náutico de Paraná, cuyo capitán nos dio la bienvenida.

Así terminaba nuestra  travesía desde el Tigre a Paraná,  con un poco de alegría por llegar pero también con tristeza porque se terminaba esta experiencia que nunca la voy a olvidar en mi vida por varios motivos: el haber podido realizarla con mi padre, el haber visto paisajes increíbles y conocer nuestra embarcación como no podría haber sido mejor, aunque creo que la más importante fue haber fabricado una nueva relación que paso de ser “del padre de”  a ser Raúl, mi amigo.

Esto a mi humilde entender, y solo lo comento como una opinión personal, es lo más maravilloso que tiene la navegación con embarcaciones de madera y antiguas. Al restaurar o arreglar estas embarcaciones, más tarde estas nos devuelven todo el trabajo en  satisfacciones que el dinero no puede comprar y que solo se sienten cuando están nuestras manos presentes. Estas benditas embarcaciones pasan a ser solo una herramienta para dejar grabado a fuego historias, anécdotas, nuevos amigos y familias felices que disfrutan de una misma actividad. 

Saludos !!!!.
Andres Garcia Farquet

jueves, 19 de junio de 2014

PARANÁ MINÍ

Como lo prometido es deuda, aquí estamos nuevamente... para ofrecerles algunos datos a tener en cuenta si deciden navegar el Paraná Miní.

Este muy atractivo río, al menos para nosotros, nace en el Paraná Guazú (S34 02.486/W58 36.477) y desemboca en el Río de la Plata frente a la Isla Sofía, a la altura del Pilote 14 de los Pozos del Barca Grande. En su primer segmento de unos 13.2 kms, hasta la desembocadura del Canal 4, resulta una vía con un tráfico bastante interesante dado que por allí circulan buques "clase A" (areneras de las grandes como la Antonino Cassio, la Juncal, etc.), chatas paleras, es el derrotero obligado para cruzar el charco con destino a Carmelo o a Nueva Palmira y además se encuentra el Hospital René Favaloro, por consiguiente se recomienda navegar muy prudentemente.

A partir de allí la situación empieza a cambiar. Sobre la margen izquierda, el Complejo Náutico Delta Aulicino nos mostrará sus playas, quinchos y el acceso a la bahía de su enorme y tranquilo predio. Un poco más aguas abajo, la boca del Canal Arana nos invitará a navegarlo hasta el Barca Grande.
Desde Aulicino en adelante el tráfico comercial disminuye mucho, sólo cuatro veces al día nos cruzaremos con alguna lancha de pasajeros, en cambio se incrementa la presencia de canoas y botes isleños que combinan excelentemente con el entorno.

Siguiendo hacia abajo unos 12 kms después del Canal 4, unos cuantos metros antes del río Chaná, nos sorprenderá la sensación de haber llegado a un pequeño pueblo con calles acuíferas. Primero, sobre la margen derecha se encuentra la mini almacén y panadería La Argentina, con su chatita almacenera amarrada al muelle, si es que no está de reparto. Unos cientos de metros más abajo se encuentra el Recreo Paraná Miní, la cede del Club Motonáutico Argentino que cuenta con dormis, restaurante, muelle para amarrar, playa y baños. En frente la Capilla Nuestra Señora del Rosario, la más antigua del Delta y declarada monumento histórico a través de la ordenanza Nº 11097/13. A su lado una salita de primeros auxilio, dotada con guardia permanente y ambulancia, y cruzando nuevamente el Miní amarramos en el muelle de la escuela, o en el destacamento de policia de isla o PNA.

Al igual que el Paraná de las Palmas, y con el cierre de la Estación el Sol en el Parador de Aulicino, el Miní no cuenta con ningún despacho de combustible en sus 33,7 km. de extensión. Por ahí, de casualidad, unos 1000/1500 metros después del Chaná, sobre la costa SO, encontrarán un improvisado muelle que despacha combustible por bidón, recomendable únicamente en caso de urgencia, pero de verdadera urgencia!
A partir del río Chaná y hacia abajo el Miní es totalmente nuestro... ideal para fondear, para pescar, para realizar deportes náuticos, para refrescarse en verano y para descansar. También puede utilizarse como acceso a la Isla Martín García, Isla Timoteo Dominguez, Isla Solís y Oyarvide.

Algunos Tips: * Este brazo del Paraná suele tener una importante corriente hacia su desembocadura y es muy susceptible a los vientos del segundo y tercer cuadrante. * Si desea pernoctar al borneo le recomendamos tirar abundante cabo/cadena, por lo menos, cinco veces la profundidad en donde se haya ubicado más un par de metros. * Si el río no está tranquilo o hay pronóstico de tormenta, le sugerimos que se refugie en alguno de los dos paradores anteriormente nombrados. * La salida a los Pozos del Barca se encuentra semiembancada y deberá seguir el siguiente derrotero si su calado es de 80 a 130 cm., si fuese mayor, absténgase de usar esta salida a aguas abiertas. Tenga presente que deberá contar con una marea mayor a 50 cm en Braga. :
  • WP1: S34 13.779 W58 24.021 (dejando la boca)
  • WP2: S34 13.908 W58 23.522 (1,50 / 1,80 mts.)
  • WP3: S34 14.053 W58 23.080
  • WP4: S34 14.174 W58 22.743 (determinante de profundidad, 1,40 cms.)
  • WP5: S34 14.347 W58 22.319
  • WP6: S34 14.506 W58 21.980 (de aquí enfilar al pilote 14)

Si no desea salir a río abierto y prefiere seguir paseando, le aconsejo volver a subir hasta el Chaná y bajar por este hasta los bajos, saliendo por el Capitancito al Paraná de las Palmas. Este derrotero se encuentra plagado de perfumes y paisajes que nunca olvidará. Es perfectamente navegable con un calado de hasta 1,20 mts., pudiéndosele complicar a las embarcaciones con palo en el canal de acceso al Paraná de las Palmas.

Queridos amigos nautas, los dejamos con suficiente material como para cotejar navegando. Sean prudentes y cumplan con las normativas legales vigentes. Buenas travesías y hasta el próximo encuentro!

miércoles, 11 de junio de 2014

RIO PARANÁ GUAZÚ y BRAVO

Aloha! que bueno volvernos a encontrar!
Como nos habíamos comprometido, en esta ocasión continuaremos con la descripción, detalles y tips para la navegación del Paraná Guazú y Paraná Bravo.

Según lo referenciado en la salida anterior, el río Paraná se divide a la altura de la localidad de Ibicuy (S 33 43.535/W 59 16.929) en dos brazos, uno de ellos es el Paraná Guazú. El mismo es el brazo más grande del Paraná, con profundidades que van desde los 12 y hasta los 30 metros, un ancho que oscila entre los 370 y 1800 metros y una longitud de unos 107 kms. hasta desaguar en el Río de la Plata. Este caudaloso río es el límite natural entre las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.

El Guazú superior, desde su nacimiento y hasta la punta SE de la Isla Del Dorado, es considerado uno de los mejores pesqueros del delta. No es coincidencia que prácticamente el 95% de los campings y muelles para pescadores de todo el Guazú se aglutinen en las cercanías al puente del Complejo ferrovial Zárate - Brazo Largo.
Club de la Isla (combustible)
Aprovechando que estamos en la zona, es bueno recomendarles que si necesitan combustible se reaprovisionen aquí, en el Club de la Isla (surtidor, despensa y mini almacén náutico) S 33 55.101/W 58 52.706, la entrada a la bahía se encuentra a 1 km y fracción del puente, río abajo, sobre la margen izquierda.

Volviendo al Guazú y navegando río abajo nos encontraremos con la boca del Carabelas Grande a estribor, la cual se encuentra semiembancada para calados mayores a 1 mt., recomendamos para entrar sin problemas recostarse sobre la margen sur. Más adelante, en la posición S 33 56.443/W 58 45.737, en donde el río se bifurca, los recibirá la boya de peligro aislado que corresponde a la embarcación hundida Yará y que marcará también el nacimiento del Paraná Bravo. Si arrumban con dirección NE, dejando la boya por estribor, y navegan sus 35 km, arribaran al kilómetro 3 del río Uruguay, frente a Nueva Palmira. El Bravo no ofrece complicación alguna para navegarlo salvo por el tráfico comercial que alberga, especialmente desde la boca E del Aº La Paloma hasta su desembocadura.
PNA en el Aº La Paloma
Capitulo aparte para el Aº La Paloma que nos regala un muy buen fondeadero, frente al subdestacamento de Guazú-Guazucito (2000 mts. adentro del arroyo), para tener en cuenta como fin de singladura ante una travesía extensa por esas latitudes.  
Pero volvamos a la boya de peligro aislado del Yará y nuevamente al Guazú...
Para seguir navegando aguas abajo es importante hacerlo entre la boya de peligro aislado y la costa W, pues aunque está casi en el medio del canal, la carta nos indica fondo sucio entre ésta y la costa E. De aquí en más no tendrán dificultad alguna en seguir su cause, serán empujados por la deriva que produce su fuerte corriente hacia el Riopla.

Aº Cucharas y Paraná Guazú
Frente a la boca del Canal Alem (2da. sección), sobre la margen izquierda, tendrán a la Isla del Portugués y un riacho con buen pique que corre paralelo a la isla, entre ésta y la costa W. Para acceder es conveniente hacerlo por la punta NO (S 34 00.262/W 58 41.398) con un calado no mayor al metro y si desean hacerlo por la otra punta tomen una exagerada distancia de respeto para virar dado que la isla se está extendiendo hacia el SE, por ahora a través de un banco que los puede hacer pasar un mal momento. Si en cambio van de subida y cayeron al Guazú por el Miní, recuéstense todo lo que puedan sobre estribor para acceder al riacho o remonten por el medio del canal si van hacia arriba.
Otros ríos usualmente navegables aguas a bajo, después del Paraná Miní, son: el Barca Grande, el Ceibito y el Guazucito. Sólo de este último diremos que allí se encuentra alojado el Destacamento de PNA Guazú - Guazucito, sitio ideal en donde se puede efectuar el rol ante un cruce y que además ofrece un muy buen fondeadero, protegido de los vientos de los cuatro cuadrantes, en donde se puede esperar que las condiciones meteorológicas mejoren.

Dos tips para tener en cuenta son: 1- Por ninguna razón fondee con la idea de pasar la noche sobre cualquiera de las vías navegables que tengan demarcado un canal preferencial, llamese Paraná de las Palmas, Paraná Guazú, etc. La succión y desplazamiento de agua que producen los buques de gran porte pueden hacer garrear el ancla de su embarcación y ponerlo a usted y a su tripulación en condiciones de riesgo. Es común ver a lo largo de estas hidrovías un sin fin de arroyitos que nos tientan para pasar la noche. Asegúrese de contar con el suficiente margen de calado como para no quedar "colgado" ante una situación como la recién relatada. 2- Procure contar con toda la información posible antes de navegar por aguas desconocidas y si no encuentra cartas de la zona puede utilizar el Google Earth. Imprimiendo pequeñas porciones de la zona, Ud. podrá hacer anotaciones de las sugerencias y datos recogidos y convertirlo así en un croquis de navegación. Por las fotos de las embarcaciones que allí figuren podrá obtener una relación del calado de la zona, puntos estratégicos, paradores, etc.

Estimados cófrades, habiendo navegado por hoy lo suficiente, me despido de Uds. con el deseo de que tengan una muy buena travesía! Los espero la próxima semana para finalizar este derrotero por los distintos Paranás... o Paranáes?

PD: SUERTE ARGENTINA EN EL MUNDIAL BRAZIL 2014 !

lunes, 2 de junio de 2014

RÍO PARANÁ de las PALMAS

Que placer volverlos a tener a bordo de este pequeño-gran instrumento de divulgación de información náutica. Como ya lo hemos hecho con el río Uruguay, hoy nos toca charlar sobre el río Paraná.

El mismo nace entre los estados brasileros de Sao Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del Sur, de la confluencia del río Grande y el río Paranaíba. Este colosal cause es el sexto río de llanura más importante del mundo. Al Paraná se lo debe clasifi car como a un río aluvional dado que transporta en su caudal sedimentos, tanto por arrastre como por suspensión en el agua, que hereda del río Bermejo y que transforman constantemente su propia morfología generando bancos e islas. La mayor carga de limo ocurre entre los meses de diciembre y mayo, provocando un cambio de color en el agua que se torna de un marrón rojizo muy autóctono de los paisajes litoraleños, el característico "color león". Este sedimento más fi no no cambia la forma del río, pero sí es importante porque al inundar las planicies deja una capa superficial que aporta materia orgánica y permite el desarrollo de una gran variedad de seres vivos.
A lo largo de sus 2579 km de longitud, el Paraná se divide en tres tramos: el superior, el medio y el inferior. A partir de este último tramo, a la altura de Entre Ríos y con el aporte de otros importantes afluentes, se comienza a formar el delta y el Paraná cobra varios brazos como el Bravo, el Guazú (profundidad mínima 9,10 mts.), el  Miní y el Paraná de las Palmas (prof. mín. 8,70 mts.), siendo este último al que nos referiremos.
El Paraná de las Palmas nace de la bifurcación del río Paraná, con el Paraná Guazú (S 33 43.753 W 59 17.122), a la altura de la ciudad de Baradero, y desemboca en el Río de la Plata. Sus 137 kilómetros de extensión (aprox. 74 Millas náuticas) son absolutamente navegables de costa a costa, preferentemente dejando liberado el canal principal a las embarcaciones comerciales y oceánicas.
Su cauce sólo se vuelve muy sensible a los vientos del segundo cuadrante en los 39,6 km. anteriores a su desembocadura, dado que su trazado es prácticamente rectilíneo.
El resto del trayecto, de características sinuosas, aunque permite que los efectos de Eolo puedan ser disminuidos al recostarse sobre una u otra margen, también es merecedor de la mayor de las atenciones. En las sucesivas curvas, algunas de ellas muy cerradas (la Vuelta de los Patos, Vuelta del Pelado, de las Limas, San Antonio, Vuelta del Este y del Hinojo), que se encuentran entre el par del km 159,2 (confluencia con la Zanja Mercadal) y la boya de veril roja del km 89,6 (6,6 km río abajo del Puerto de Campana), es común que los buques de gran porte que vienen bajando se vayan de ronza (desplazamiento lateral de un buque). 

Esta maniobra, además de generar profundos posones y remolinos constantes en las cercanías de la margen en donde la curva es más abierta, produce la incomodidad de sentirse apilado contra esa misma costa en una vuelta encontrada. Por consiguiente, nuestra recomendación es que naveguen por la cuerda cerrada de la vuelta, dicha táctica de navegación les ayudará a conseguir algo más de velocidad y menos consumo de combustible, sobre todo cuando naveguen río arriba a lo largo de una travesía considerable.
Otro ítem importante a tener en cuenta es el cálculo del consumo ante un derrotero programado en esta Hidrovía, en donde se deberá prever el nudo y medio a dos de corriente en contra al remontarlo y que no encontrará, en toda su extensión, surtidor en donde repostarse de combustible. Sólo podrán acceder a este tan ansiado elemento en el Canal Honda (entre el Paraná y el Cl. del Este) o en alguno de los náuticos de Zárate (a través de bidones).
A diferencia del río Uruguay inferior,  el Paraná de la Palmas cuenta con una infinidad de paradores, clubes y arroyos en donde pernoctar o guarecerse de la inminente tormenta. Uno de sus derroteros tradicionales es a la ciudad de Zárate, con el consabido paso por el Complejo Zárate - Brazo Largo, un bautismo inolvidable para quien navegue por primera vez bajo un puente de esa magnitud. Otra travesía, quizás para el navegante más experimentado u osado, es Baradero - San Pedro y para el más ambicioso: Rosario. Todas navegaciones de un atractivo mayúsculo que con cierta preparación se vuelven muy factibles de realizar.

Estimadísimos colegas amigos, hasta aquí hemos llegado hoy. Nos comprometemos a continuar con el resto de los brazos del Paraná en inmediatas próximas salidas. Tengan todos ustedes muy buenas navegaciones... nos vemos!