lunes, 28 de julio de 2014

GENERADOR WATT & SEA

Bienvenidos a bordo! Nuevamente nos cruzamos en nuestros derroteros, en este lugar tan especial de la náutica, para informarles acerca de un viejo-nuevo dispositivo ideal para veleros y no excluyente para embarcaciones a motor.
Si bien el concepto es antiguo, Watt & Sea a desarrollado un principio simple: "el uso de la velocidad de la embarcación para convertir una hélice sumergida en corriente continua", como una antigua dinamo de una bicicleta cuando rozaba la rueda. Este generador hidráulico, considerablemente estable y muy fiable, comienza a producir carga a partir de los 3 nudos (un poco menos de 6 km / h).


El generador CRUISING hidroeléctrico es una variante simplificada de la versión usada en regatas de alto nivel competitivo, contando con las siguientes características:
  • Disponible en 2 modelos, 300 o 600 vatios y 2 longitudes, 610 ó 970 mm, para satisfacer los requisitos de cualquier embarcación.-
  • Tecnología "brushless" y mismo material en cualquier modelo.-
  • Convertidor de 12-24 Vcc auto-detectado con una arquitectura electrónica avanzada.-
  • Nuevo soporte con su leva posicionada más cerca del hidrogenerador para sujetarlo firmemente, sumergido o elevado. El bloqueo y desbloqueo es posible con una mano, 2kg más ligero, su izamiento y remoción son incluso más fáciles.-
  • Rediseñado, se ha logrado que el generador presente una mayor resistencia a la corrosión, inclusive en aguas saladas.


Especificaciones:
Con un diseño agradable, tanto el hidrogenerador de 300 como el de 600 W son muy ligeros, compactos y fáciles de instalar en su embarcación. Construido con materiales robustos, que no requieren ningún tipo de mantenimiento. Efectivo en un rango de velocidad de 2 a 10 nudos, su simple montaje se lleva a cabo en el espejo de popa gracias a un sistema de elevación, como timón de dirección, con una leva-taco integrada.

  • Alcanza una potencia de 120 W a 5 nudos, dependiendo del modelo y el tamaño de la hélice (10A - 12V, 5A-24V).-
  •  Pierna de aluminio: 610 o 970 mm.-
  • Crucero 300: una salida nominal de 300 vatios (24 A en 12 Vcc).-
  • Crucero 600: una salida nominal de 600 vatios (48 A en 12 Vcc).-
  • Se suministra con un convertidor automático, de última generación, de 12 a 24 Vcc, con una hélice de 240 mm (200 mm y 280 mm, opcional), un soporte con su cam-cleat y un kit de montaje.-
  • Velocidad de puesta en marcha: 2 nudos.-


Esto significa que en condiciones de importante velocidad de corriente en un río, como en el Paraná de las Palmas por ejemplo, uno podría estar detenido y cargar baterías durante las 24 horas. Al no depender del sol ni del viento, este accesorio es mas eficiente que los generadores eólicos y los paneles solares. También puede ser utilizado mientras uno está navegando a motor y de esta forma estaría cargando un banco de 2 baterías simultaneamente sin estar pendiente de la llave selectora y aún así llegaría a donde fuese con ambas baterías totalmente cargadas. Gracias a la perfecta hidrodinámia del generador, la resistencia ofrecida es insignificante y el mismo alcanzará un funcionamiento eficiente entre los 3 y 20 nudos.


Como podrán apreciar, no todo está dicho en la náutica....Hasta la próxima y buenas travesías! 

martes, 15 de julio de 2014

EL "PIRAÑA" POR EL PARANÁ

Como siempre, es un verdadero placer contarlos entre nuestra tripulación para divulgar las buenas artes de este deporte que nos fascina.

Hoy, nuevamente, tenemos el mayor orgullo que un medio como el nuestro pueda alcanzar. Cuando existe un “ida y vuelta” entre el medio y el lector, todo indica que las cosas se están llevando a cabo según lo planeado y esto nos satisface enormemente.

Hace unos pocos días se contactó con nosotros Andrés, el flamante, junto a su padre, propietario del crucero de madera “Piraña”, para ofrecernos su relato y aportar toda la data de su travesía. Oriundo de la Ciudad de San Fe, trasladaron la reciente adquisición remontando el Paraná de las Palmas desde la Ciudad de Tigre hasta el Club Náutico de Paraná, sitio elegido para su amarra. Realizada en cuatro singladuras, a una velocidad crucero de 16 km/h. (2700 rpm) medida con corredera, se utilizaron aprox. unos 800 lts. de combustible para finalizar con una velocidad promedio de 11,5 km/h y un consumo de 10 lts./h por motor.

Haga clic en las fotos para ampliar
Con Uds. los protagonistas…
Mi nombre es Andrés García Farquet y junto a mi padre Daniel decidimos incursionar en el mundo de la náutica. Después de mucho andar encontramos al Piraña, un crucerito de 9,48 mts. de eslora, 3,48 mts. de manga y 0,90 mts. de calado, construido en cedro con carroza plastificada en el año 65 por German Frers a pedido de un tal José Fera para uso recreativo, aunque del 3 al 5 de enero de 1969 corrió la Regata YCA "Dársena Norte - Puerto del Buceo - Punta del Este" obteniendo el primer puesto en la categoría B. Luego de pasar a través del tiempo por varios dueños llega a nosotros en un buen estado general para ser de aquella época, pero con muchas refacciones que realizarle.

El Alistamiento
Alistando el Piraña
Si bien lo trajimos al Club Náutico de Paraná, como les adelantó ENDT, nosotros somos de la ciudad de Santa Fe, así que durante varios fines de semana nos fuimos hasta Tigre con un sin número de herramientas para preparar la embarcación para nuestra tan anhelada e incierta travesía. En primer lugar pusimos en condiciones sus dos motores GM V8 Diésel. Colocamos filtros de agua, limpiamos tanques, instalamos correderas, plotter y una gran cantidad de pequeñeces que nos hacían soñar con ese momento, hasta que ese día tan anhelado llego…

La Travesía
Día 1: El día 6 de julio de 2014, a las 10:20 hs., zarpamos de Tigre con mi padre Daniel y Raúl (el papá de mi mejor amigo) en un día lluvioso y con poco viento pero con muchas expectativas. Navegando por el río Luján y luego por el Canal Arias hasta llegar al Paraná, a la altura de la baliza del Km. 63.800. Es aquí donde hago un paréntesis para contarles que esta era la primera vez que navegábamos en una embarcación como esta, y también la primera del Piraña, sin ninguna otra salida previa, así que imagínense la expectativas de estos tres tripulantes. Con ayuda de un GPS y una hoja de ruta que supe extraer de un navegante del Yacht Club de Rosario,  copiada de puño y letra, empezamos a remontar el Paraná que se veía imponente. Navegamos  97 km, siempre por costa de babor pasando por Zárate y finalmente cuando nos agarró la noche amarramos a un árbol en la entrada del río Baradero, ya que pensábamos continuar por este mismo para acortar 40 km respecto al Paraná. Este resulto ser un muy buen lugar para hacer noche.


Daniel, Andrés y Raúl
Día 2: Como buenos inexpertos acostumbrados a navegar en lanchas, el amarrar a un árbol nos deparó al otro día amanecer encallados en el barro, del cual pudimos salir a fuerza de motores marcha atrás. Durante media mañana navegamos el río Baradero observando un paisaje muy bonito con grandes barrancas a babor. Retomando nuevamente el Paraná por el Canal Ulloa, en la bolla del km 274.500, contemplando que veníamos navegando en  plena crecida del Paraná nos decidimos a salir del canal de navegación tomando la margen de babor entre la Isla de Larco y la Laguna San Pedro. No recomiendo esta maniobra ya que así y todo existía poca profundidad. De ahí en más respetamos el canal de boyado casi en todo el trayecto, frente a Ramallo pasamos la Isla de las Hermanas dejando por estribor o por mala, la boya verde del km 315. LLegamos aproximadamente a las 8 de la noche al Club Náutico de Villa Constitución, solicitando amarra de cortesía, la cual nos la brindaron de mil maravillas y fuimos atendidos de primera, es muy recomendable hacer noche en este hermoso club. Ya en las amarras nos dimos cuenta que una manguera de combustible estaba a punto de cortarse ya que venía rozando con una de las correas del alternador y nos bañó los dos motores de gasoil.

Puente Nuestra Señora del Rosario
Día 3: Luego de dormir bañados y contentos nos dispusimos a zarpar nuevamente, siendo martes 8 de julio, salimos del Náutico de Villa Constitución con 237 km recorridos en total. En este punto recién me empezaba a relajar sorprendido por que no se nos rompiera nada, pero en el transcurso del día lo tan temido sucedió. El gasoil derramado sobre una correa muy vieja terminó de estropearla y se nos disparó la temperatura de un motor. Apenas nos dimos cuenta de ello lo paramos y continuamos navegando con el otro motor. En el barco había unas correas de repuesto que creí debían ser las correctas pero no resulto ser ninguna la que llevaba, lo pudimos solucionar dejando el alternador fuera de servicio y poniendo una de menor longitud, afortunadamente resultó. Paramos en Rosario para abastecernos de combustible y continuamos viaje pasando por el majestuoso puente de Rosario - Victoria, casi tan espectacular como el de Zárate, al cual no nombre anteriormente. Terminamos el día anclando frente al Puerto San Martín en donde nos agarró la noche y unos increíbles barcos chinos se encontraban cargando cereal. Nos refugiamos en un arroyo bien frente al puerto, pero esto resulto no ser buena idea ya que durante toda la noche tuvimos un oleaje importante por el trabajo de estos buques, nada que un buen asado acompañado de mi viejo, Raúl y un vinito no pudieron solucionar.

Día 4: Por la mañana, con un total de 327 km recorridos, salimos bien temprano con esperanzas de llegar a última hora de la tarde, el día transcurrió  esplendido, soleado, como los dos anteriores. El Piraña se venía comportando un lujo y nosotros lo veníamos pasando de mil maravillas, disfrutando cada paisaje como así también de cada charla en la que analizábamos el comportamiento de la embarcación como si supiéramos del tema. Pasando frente a la localidad de Diamante me distraje y aminoré la marcha abruptamente por encontrarme de golpe con un bajo muy importante. La ola que veníamos haciendo nos agarró  en diagonal y nos escoró lo suficiente para que volaran de proa dos bidones de 60 lts. con combustible, totalmente llenos, al agua y mi papá también volara espectacularmente pero solo de la cama al piso.
Luego de realizar las maniobras  correspondientes para rescatar los bidones continuamos viaje, el cual finalizamos a las 6 de la  tarde con un total de 454 km recorridos en 39 horas y 33 minutos, según el GPS. Arribamos al Club  Náutico de Paraná, cuyo capitán nos dio la bienvenida.

Así terminaba nuestra  travesía desde el Tigre a Paraná,  con un poco de alegría por llegar pero también con tristeza porque se terminaba esta experiencia que nunca la voy a olvidar en mi vida por varios motivos: el haber podido realizarla con mi padre, el haber visto paisajes increíbles y conocer nuestra embarcación como no podría haber sido mejor, aunque creo que la más importante fue haber fabricado una nueva relación que paso de ser “del padre de”  a ser Raúl, mi amigo.

Esto a mi humilde entender, y solo lo comento como una opinión personal, es lo más maravilloso que tiene la navegación con embarcaciones de madera y antiguas. Al restaurar o arreglar estas embarcaciones, más tarde estas nos devuelven todo el trabajo en  satisfacciones que el dinero no puede comprar y que solo se sienten cuando están nuestras manos presentes. Estas benditas embarcaciones pasan a ser solo una herramienta para dejar grabado a fuego historias, anécdotas, nuevos amigos y familias felices que disfrutan de una misma actividad. 

Saludos !!!!.
Andres Garcia Farquet

jueves, 19 de junio de 2014

PARANÁ MINÍ

Como lo prometido es deuda, aquí estamos nuevamente... para ofrecerles algunos datos a tener en cuenta si deciden navegar el Paraná Miní.

Este muy atractivo río, al menos para nosotros, nace en el Paraná Guazú (S34 02.486/W58 36.477) y desemboca en el Río de la Plata frente a la Isla Sofía, a la altura del Pilote 14 de los Pozos del Barca Grande. En su primer segmento de unos 13.2 kms, hasta la desembocadura del Canal 4, resulta una vía con un tráfico bastante interesante dado que por allí circulan buques "clase A" (areneras de las grandes como la Antonino Cassio, la Juncal, etc.), chatas paleras, es el derrotero obligado para cruzar el charco con destino a Carmelo o a Nueva Palmira y además se encuentra el Hospital René Favaloro, por consiguiente se recomienda navegar muy prudentemente.

A partir de allí la situación empieza a cambiar. Sobre la margen izquierda, el Complejo Náutico Delta Aulicino nos mostrará sus playas, quinchos y el acceso a la bahía de su enorme y tranquilo predio. Un poco más aguas abajo, la boca del Canal Arana nos invitará a navegarlo hasta el Barca Grande.
Desde Aulicino en adelante el tráfico comercial disminuye mucho, sólo cuatro veces al día nos cruzaremos con alguna lancha de pasajeros, en cambio se incrementa la presencia de canoas y botes isleños que combinan excelentemente con el entorno.

Siguiendo hacia abajo unos 12 kms después del Canal 4, unos cuantos metros antes del río Chaná, nos sorprenderá la sensación de haber llegado a un pequeño pueblo con calles acuíferas. Primero, sobre la margen derecha se encuentra la mini almacén y panadería La Argentina, con su chatita almacenera amarrada al muelle, si es que no está de reparto. Unos cientos de metros más abajo se encuentra el Recreo Paraná Miní, la cede del Club Motonáutico Argentino que cuenta con dormis, restaurante, muelle para amarrar, playa y baños. En frente la Capilla Nuestra Señora del Rosario, la más antigua del Delta y declarada monumento histórico a través de la ordenanza Nº 11097/13. A su lado una salita de primeros auxilio, dotada con guardia permanente y ambulancia, y cruzando nuevamente el Miní amarramos en el muelle de la escuela, o en el destacamento de policia de isla o PNA.

Al igual que el Paraná de las Palmas, y con el cierre de la Estación el Sol en el Parador de Aulicino, el Miní no cuenta con ningún despacho de combustible en sus 33,7 km. de extensión. Por ahí, de casualidad, unos 1000/1500 metros después del Chaná, sobre la costa SO, encontrarán un improvisado muelle que despacha combustible por bidón, recomendable únicamente en caso de urgencia, pero de verdadera urgencia!
A partir del río Chaná y hacia abajo el Miní es totalmente nuestro... ideal para fondear, para pescar, para realizar deportes náuticos, para refrescarse en verano y para descansar. También puede utilizarse como acceso a la Isla Martín García, Isla Timoteo Dominguez, Isla Solís y Oyarvide.

Algunos Tips: * Este brazo del Paraná suele tener una importante corriente hacia su desembocadura y es muy susceptible a los vientos del segundo y tercer cuadrante. * Si desea pernoctar al borneo le recomendamos tirar abundante cabo/cadena, por lo menos, cinco veces la profundidad en donde se haya ubicado más un par de metros. * Si el río no está tranquilo o hay pronóstico de tormenta, le sugerimos que se refugie en alguno de los dos paradores anteriormente nombrados. * La salida a los Pozos del Barca se encuentra semiembancada y deberá seguir el siguiente derrotero si su calado es de 80 a 130 cm., si fuese mayor, absténgase de usar esta salida a aguas abiertas. Tenga presente que deberá contar con una marea mayor a 50 cm en Braga. :
  • WP1: S34 13.779 W58 24.021 (dejando la boca)
  • WP2: S34 13.908 W58 23.522 (1,50 / 1,80 mts.)
  • WP3: S34 14.053 W58 23.080
  • WP4: S34 14.174 W58 22.743 (determinante de profundidad, 1,40 cms.)
  • WP5: S34 14.347 W58 22.319
  • WP6: S34 14.506 W58 21.980 (de aquí enfilar al pilote 14)

Si no desea salir a río abierto y prefiere seguir paseando, le aconsejo volver a subir hasta el Chaná y bajar por este hasta los bajos, saliendo por el Capitancito al Paraná de las Palmas. Este derrotero se encuentra plagado de perfumes y paisajes que nunca olvidará. Es perfectamente navegable con un calado de hasta 1,20 mts., pudiéndosele complicar a las embarcaciones con palo en el canal de acceso al Paraná de las Palmas.

Queridos amigos nautas, los dejamos con suficiente material como para cotejar navegando. Sean prudentes y cumplan con las normativas legales vigentes. Buenas travesías y hasta el próximo encuentro!

miércoles, 11 de junio de 2014

RIO PARANÁ GUAZÚ y BRAVO

Aloha! que bueno volvernos a encontrar!
Como nos habíamos comprometido, en esta ocasión continuaremos con la descripción, detalles y tips para la navegación del Paraná Guazú y Paraná Bravo.

Según lo referenciado en la salida anterior, el río Paraná se divide a la altura de la localidad de Ibicuy (S 33 43.535/W 59 16.929) en dos brazos, uno de ellos es el Paraná Guazú. El mismo es el brazo más grande del Paraná, con profundidades que van desde los 12 y hasta los 30 metros, un ancho que oscila entre los 370 y 1800 metros y una longitud de unos 107 kms. hasta desaguar en el Río de la Plata. Este caudaloso río es el límite natural entre las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.

El Guazú superior, desde su nacimiento y hasta la punta SE de la Isla Del Dorado, es considerado uno de los mejores pesqueros del delta. No es coincidencia que prácticamente el 95% de los campings y muelles para pescadores de todo el Guazú se aglutinen en las cercanías al puente del Complejo ferrovial Zárate - Brazo Largo.
Club de la Isla (combustible)
Aprovechando que estamos en la zona, es bueno recomendarles que si necesitan combustible se reaprovisionen aquí, en el Club de la Isla (surtidor, despensa y mini almacén náutico) S 33 55.101/W 58 52.706, la entrada a la bahía se encuentra a 1 km y fracción del puente, río abajo, sobre la margen izquierda.

Volviendo al Guazú y navegando río abajo nos encontraremos con la boca del Carabelas Grande a estribor, la cual se encuentra semiembancada para calados mayores a 1 mt., recomendamos para entrar sin problemas recostarse sobre la margen sur. Más adelante, en la posición S 33 56.443/W 58 45.737, en donde el río se bifurca, los recibirá la boya de peligro aislado que corresponde a la embarcación hundida Yará y que marcará también el nacimiento del Paraná Bravo. Si arrumban con dirección NE, dejando la boya por estribor, y navegan sus 35 km, arribaran al kilómetro 3 del río Uruguay, frente a Nueva Palmira. El Bravo no ofrece complicación alguna para navegarlo salvo por el tráfico comercial que alberga, especialmente desde la boca E del Aº La Paloma hasta su desembocadura.
PNA en el Aº La Paloma
Capitulo aparte para el Aº La Paloma que nos regala un muy buen fondeadero, frente al subdestacamento de Guazú-Guazucito (2000 mts. adentro del arroyo), para tener en cuenta como fin de singladura ante una travesía extensa por esas latitudes.  
Pero volvamos a la boya de peligro aislado del Yará y nuevamente al Guazú...
Para seguir navegando aguas abajo es importante hacerlo entre la boya de peligro aislado y la costa W, pues aunque está casi en el medio del canal, la carta nos indica fondo sucio entre ésta y la costa E. De aquí en más no tendrán dificultad alguna en seguir su cause, serán empujados por la deriva que produce su fuerte corriente hacia el Riopla.

Aº Cucharas y Paraná Guazú
Frente a la boca del Canal Alem (2da. sección), sobre la margen izquierda, tendrán a la Isla del Portugués y un riacho con buen pique que corre paralelo a la isla, entre ésta y la costa W. Para acceder es conveniente hacerlo por la punta NO (S 34 00.262/W 58 41.398) con un calado no mayor al metro y si desean hacerlo por la otra punta tomen una exagerada distancia de respeto para virar dado que la isla se está extendiendo hacia el SE, por ahora a través de un banco que los puede hacer pasar un mal momento. Si en cambio van de subida y cayeron al Guazú por el Miní, recuéstense todo lo que puedan sobre estribor para acceder al riacho o remonten por el medio del canal si van hacia arriba.
Otros ríos usualmente navegables aguas a bajo, después del Paraná Miní, son: el Barca Grande, el Ceibito y el Guazucito. Sólo de este último diremos que allí se encuentra alojado el Destacamento de PNA Guazú - Guazucito, sitio ideal en donde se puede efectuar el rol ante un cruce y que además ofrece un muy buen fondeadero, protegido de los vientos de los cuatro cuadrantes, en donde se puede esperar que las condiciones meteorológicas mejoren.

Dos tips para tener en cuenta son: 1- Por ninguna razón fondee con la idea de pasar la noche sobre cualquiera de las vías navegables que tengan demarcado un canal preferencial, llamese Paraná de las Palmas, Paraná Guazú, etc. La succión y desplazamiento de agua que producen los buques de gran porte pueden hacer garrear el ancla de su embarcación y ponerlo a usted y a su tripulación en condiciones de riesgo. Es común ver a lo largo de estas hidrovías un sin fin de arroyitos que nos tientan para pasar la noche. Asegúrese de contar con el suficiente margen de calado como para no quedar "colgado" ante una situación como la recién relatada. 2- Procure contar con toda la información posible antes de navegar por aguas desconocidas y si no encuentra cartas de la zona puede utilizar el Google Earth. Imprimiendo pequeñas porciones de la zona, Ud. podrá hacer anotaciones de las sugerencias y datos recogidos y convertirlo así en un croquis de navegación. Por las fotos de las embarcaciones que allí figuren podrá obtener una relación del calado de la zona, puntos estratégicos, paradores, etc.

Estimados cófrades, habiendo navegado por hoy lo suficiente, me despido de Uds. con el deseo de que tengan una muy buena travesía! Los espero la próxima semana para finalizar este derrotero por los distintos Paranás... o Paranáes?

PD: SUERTE ARGENTINA EN EL MUNDIAL BRAZIL 2014 !

lunes, 2 de junio de 2014

RÍO PARANÁ de las PALMAS

Que placer volverlos a tener a bordo de este pequeño-gran instrumento de divulgación de información náutica. Como ya lo hemos hecho con el río Uruguay, hoy nos toca charlar sobre el río Paraná.

El mismo nace entre los estados brasileros de Sao Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del Sur, de la confluencia del río Grande y el río Paranaíba. Este colosal cause es el sexto río de llanura más importante del mundo. Al Paraná se lo debe clasifi car como a un río aluvional dado que transporta en su caudal sedimentos, tanto por arrastre como por suspensión en el agua, que hereda del río Bermejo y que transforman constantemente su propia morfología generando bancos e islas. La mayor carga de limo ocurre entre los meses de diciembre y mayo, provocando un cambio de color en el agua que se torna de un marrón rojizo muy autóctono de los paisajes litoraleños, el característico "color león". Este sedimento más fi no no cambia la forma del río, pero sí es importante porque al inundar las planicies deja una capa superficial que aporta materia orgánica y permite el desarrollo de una gran variedad de seres vivos.
A lo largo de sus 2579 km de longitud, el Paraná se divide en tres tramos: el superior, el medio y el inferior. A partir de este último tramo, a la altura de Entre Ríos y con el aporte de otros importantes afluentes, se comienza a formar el delta y el Paraná cobra varios brazos como el Bravo, el Guazú (profundidad mínima 9,10 mts.), el  Miní y el Paraná de las Palmas (prof. mín. 8,70 mts.), siendo este último al que nos referiremos.
El Paraná de las Palmas nace de la bifurcación del río Paraná, con el Paraná Guazú (S 33 43.753 W 59 17.122), a la altura de la ciudad de Baradero, y desemboca en el Río de la Plata. Sus 137 kilómetros de extensión (aprox. 74 Millas náuticas) son absolutamente navegables de costa a costa, preferentemente dejando liberado el canal principal a las embarcaciones comerciales y oceánicas.
Su cauce sólo se vuelve muy sensible a los vientos del segundo cuadrante en los 39,6 km. anteriores a su desembocadura, dado que su trazado es prácticamente rectilíneo.
El resto del trayecto, de características sinuosas, aunque permite que los efectos de Eolo puedan ser disminuidos al recostarse sobre una u otra margen, también es merecedor de la mayor de las atenciones. En las sucesivas curvas, algunas de ellas muy cerradas (la Vuelta de los Patos, Vuelta del Pelado, de las Limas, San Antonio, Vuelta del Este y del Hinojo), que se encuentran entre el par del km 159,2 (confluencia con la Zanja Mercadal) y la boya de veril roja del km 89,6 (6,6 km río abajo del Puerto de Campana), es común que los buques de gran porte que vienen bajando se vayan de ronza (desplazamiento lateral de un buque). 

Esta maniobra, además de generar profundos posones y remolinos constantes en las cercanías de la margen en donde la curva es más abierta, produce la incomodidad de sentirse apilado contra esa misma costa en una vuelta encontrada. Por consiguiente, nuestra recomendación es que naveguen por la cuerda cerrada de la vuelta, dicha táctica de navegación les ayudará a conseguir algo más de velocidad y menos consumo de combustible, sobre todo cuando naveguen río arriba a lo largo de una travesía considerable.
Otro ítem importante a tener en cuenta es el cálculo del consumo ante un derrotero programado en esta Hidrovía, en donde se deberá prever el nudo y medio a dos de corriente en contra al remontarlo y que no encontrará, en toda su extensión, surtidor en donde repostarse de combustible. Sólo podrán acceder a este tan ansiado elemento en el Canal Honda (entre el Paraná y el Cl. del Este) o en alguno de los náuticos de Zárate (a través de bidones).
A diferencia del río Uruguay inferior,  el Paraná de la Palmas cuenta con una infinidad de paradores, clubes y arroyos en donde pernoctar o guarecerse de la inminente tormenta. Uno de sus derroteros tradicionales es a la ciudad de Zárate, con el consabido paso por el Complejo Zárate - Brazo Largo, un bautismo inolvidable para quien navegue por primera vez bajo un puente de esa magnitud. Otra travesía, quizás para el navegante más experimentado u osado, es Baradero - San Pedro y para el más ambicioso: Rosario. Todas navegaciones de un atractivo mayúsculo que con cierta preparación se vuelven muy factibles de realizar.

Estimadísimos colegas amigos, hasta aquí hemos llegado hoy. Nos comprometemos a continuar con el resto de los brazos del Paraná en inmediatas próximas salidas. Tengan todos ustedes muy buenas navegaciones... nos vemos! 

jueves, 22 de mayo de 2014

EL TATOO EN LA NAVEGACION

Con el auge de los TATOO, sin distinción de sexo ni edad, con realities televisivos como INK MASTER, etc. ENDT no quiso quedar fuera del circuito e investigamos al respecto. A continuación tocamos sólo dos "motivos" de los que están relacionados con la náutica, los cuales guardan un interesante sentido. Que lo disfruten!

Aves:
Ciertas aves, como las golondrinas (Swallows), también conocidas como "Bluebirds y Sparrows", han tenido siempre un significado simbólico para los antiguos marineros. Antes de la navegación moderna y tecnológica de hoy día, estos pájaros eran la primer señal de que la tierra estaba cerca. Por lo tanto, estas aves eran sinónimo de "vuelvo a casa sano y salvo". Otro hecho importante, es que las golondrinas, no importa donde estén, siempre vuelven a su hogar. También se identifican con la lealtad y la fidelidad, ya que las golondrinas eligen una pareja y ésta les acompañará de por vida, convirtiéndose así en un símbolo de amor y familia.
Muchas veces, los marineros se tatuaban una golondrina simplemente por haber vuelto a casa sano y salvo, luego de un combate, de una riña en algún puerto o al obtener una victoria en una batalla naval. 


En cualquier caso, el origen del tatuaje de la golondrina parece ser que se remonta a un buque llamado The Swallow, según varias fuentes. En dicho buque se amotinaron una serie de marineros, pero fueron los siete que iniciaron el motín, que para distinguirse del resto e identificarse entre ellos se tatuaron una golondrina en el pecho. Tras este suceso, el tatuaje de una golondrina era el tatuaje que usaban los marineros para mostrar o referenciar su experiencia en navegación. Cada 5.000 millas náuticas (unos 9.265 km) se tatuaban una golondrina en el pecho. Antiguamente la navegación era peligrosa y difícil, por lo que un marinero con una o dos golondrinas tatuadas era considerado como experimentado en la navegación y por lo tanto muy valioso. 
Cuenta también la leyenda que si un marinero no sobrevivía a su viaje y moría ahogado, las golondrinas tomarían su alma y la llevarán desde las turbias aguas hasta el cielo.
En otras ocasiones, también solían tatuarse golondrinas luego de haber navegado por los siete mares o haber pasado por el cabo de Buena Esperanza (sur de África) y/o el cabo de Hornos (sur de América).

Otros significados:
En algunas culturas la primera golondrina es una buena señal, ya que es augurio de riquezas y abundancia.

El tatuaje de dos golondrinas también se considera como símbolo de libertad y es usado por muchos presos que acaban de obtenerla. En el contexto de los tatuajes de las prisiones algunos asocian las golondrinas con la supremacía blanca, aunque son pocos.
En el Reino Unido los tatuajes de las golondrinas en las manos quieren decir que el que los lleva es un buen luchador. Se supone que tiene la manos muy rápidas en las peleas, de ahí el significado.

Ancla:
El ancla es uno de los tatuajes favoritos de los individuos que realizan trabajos relacionados con el mar o con la carrera naval (capitanes, contramaestres, etc.) y está estrechamente identificado con los marineros a lo largo de todo el mundo.
Ya en la antigüedad el ancla, como el pescado, eran símbolos que mantenían vínculos con la iglesia cristiana primitiva. El tatuaje de un ancla puede ser interpretado como un símbolo de firmeza personal, de la misma forma que echar el ancla asegura firmemente una embarcación cerca de la costa protegiéndolo contra vientos y corrientes que podrían hacer que sucumbiera a la deriva.
En 1769 Banks, uno de los exploradores que viajaba con el Capitán Cook, descubre el tatuaje. Es así que los marineros rápidamente adoptaron al tatuaje como una práctica y lo aprendieron a desarrollar estando a bordo. Y, lógicamente, las anclas fueron el símbolo que mejor los caracterizaba.
Cada ancla tiene un significado distinto, éstas pueden ser el registro de que el marinero ha estado en el Océano Atlántico, también representan a los dioses del océano, o que el viajero ha estado en el Mediterráneo. Así, desde fechas más modernas, muchos jóvenes regatistas se hacen un tatuaje de un ancla después de su primer cruce del Atlántico a modo de galones de experiencia.

El ancla es un elemento que se incorpora a menudo en otros diseños y es un tema central del diseño de muchos tatuajes relacionados con el servicio militar, especialmente entre los marineros, infantes de marina y aviadores navales. Otros elementos de diseño que se encuentran habitualmente junto al ancla son los veleros, sirenas y otros símbolos náuticos como salvavidas, cabos, nudos, o el nombre de la nave en la que el marinero ha servido, e incluso el nombre de la persona amada o lugar de nacimiento del portador del tatuaje. De esta forma se amplían enormemente las connotaciones significativas de este motivo clásico.

Hasta la próxima!

miércoles, 7 de mayo de 2014

TRIMADO CORRECTO DE UNA EMBARCACION

Bienvenidos a otro encuentro con El Navegante Delta Tour.
En esta ocasión trataremos, a través del excelente artículo a continuación, de informar a algunos navegantes de como mejorar la relación Potencia / Velocidad / Consumo de su embarcación y así optimizar su desplazamiento. Este es nuestro humilde aporte para mejorar la navegación, fundamentalmente en la primer sección del delta, y evitar el caos que se produce, sobre todo, a la vuelta de un finde largo como el pasado 1º de mayo.


Por Alejandro Gabriel Jajich
Técnico en Construcciones Navales

Todo capitán que se precie del tal, debe lograr de alguna manera que su barco navegue en las mejores condiciones de maniobrabilidad, economía y seguridad para la tripulación, y su propia embarcación. Para ello debe actuar sobre un conjunto de reglas ya establecidas y otra muy importante también y que deberá adecuarla con su criterio en cada caso en especial y que deberá tenerla en cuenta a la hora de pilotear su navio y es sobre el trimado del mismo.

Se entiende por trimado al conjunto de ajustes sobre los elementos de propulsión de la embarcación, que se realizan para optimizar el desplazamiento de buque y aprovechar al máximo la fuerza impulsora que genera el mismo.
Dicho en otras palabras, se trata de regular los elementos encargados de impulsar el barco, sea motor o vela, para lograr el máximo aprovechamiento de la fuerza propulsora.
Para el caso del buque a vela esto es, afinar el complicado mecanismo de los aparejos que actúan sobre el velamen para aprovechar la fuerza de empuje que ejerce el viento sobre los paños. Estos elementos pueden ser las drizas, cunninghams., obenques, stay, botavara, amantillo, catavientos, la forma de la vela, etc.

En cuanto a las embarcaciones gobernadas por motor, la cosa se simplifica en gran medida y en esta nota nos referiremos a estos ajustes, por ser este el método de navegación más utilizados por lo pescadores y a menudo desconocidos por muchos, desaprovechando potencia, consumiendo combustible de más y viajando a veces en forma incómoda e insegura.
Cuando hablamos de trimado en una embarcación a motor, hablamos del ángulo & que forma la embarcación a lo largo de su casco y el del agua circundante en la dirección de desplazamiento. El ajuste preciso de este ángulo, nos dará el punto exacto en que la hélice transfiere la mayor parte posible de su fuerza impulsora sobre el casco y este se desplaza por el agua. Podemos decir que salvo contadas excepciones, el ángulo & ideal de trimado esta entre 2,5 º y 3,7 º aproximadamente. Este ángulo es directamente proporcional a la altura de la hélice sumergida en el agua. Mientras más sumergida este, más disminuirá dicho ángulo Esto último no se puede medir con exactitud pero ciertas señales en el momento de la navegación nos darán la idea si hemos alcanzado esta condición.
Una de ellas es la porción del casco sumergida y generalmente corresponde al tercio del total. Cuando alcanzamos este punto podemos afirmar que hemos alcanzamos una condición optima de planeo.
Básicamente para modificar el ángulo de la hélice con respecto a la línea de agua, podemos actuar sobre dos puntos:
• Modificando la altura del motor mediante el trim o el Power trim.
• Alterando la hidrodinámica del casco en contacto con el agua, utilizando Flaps o Flaps regulables.

Existen dos sistemas ampliamente difundidos del Trim. El sistema manual que generalmente lo usan los motores de baja potencia y poco peso y el segundo que es accionado mediante un dispositivo electro-hidráulico utilizado por los motores de mayor potencia y cilindrada llamado Power Trim.
La ventaja de este último sistema es que podemos efectuar ajustes sobre la marcha para adecuar el ángulo de trimado según las circunstancias.

Para el caso de los fijos, debemos estimar antes de zarpar, las condiciones en la cual se dará la travesía, disponiendo la carga y los tripulantes para tal efecto. La única forma de variar el trimado sobre la marcha es moviendo la carga sobre cubierta o desplazando la tripulación convenientemente hasta lograr el ángulo adecuado. Debemos tener muy en cuenta el diseño de la nave tanto en sus líneas generales como la salida del agua en el fondo del casco, Quilla-Pantoque. Esto puede afectar positiva o negativamente el trimado.

Para el sistema de Flaps también tenemos los modelos fijos y los regulados hidráulicamente. Utilizados para embarcaciones de mayor eslora y propulsados por motores internos y de eje, estos sistemas actúan sobre el casco ya que los ejes de las hélices no pueden variar su ángulo con respecto al agua.
Los sistemas de regulación eléctro-hidráulica, generalmente el piloto posee un medidor de ángulo visible desde el comando para que de esta manera tener un control más preciso del trimado.
Otro de los aspectos que tenemos que tener en cuenta es que gracias este mecanismo de ajuste sobre el ángulo de la hélice, podemos levantar o bajar la proa dependiendo de las condiciones de navegación o de la carga que transportamos.
Pero existen algunos factores, tanto externos a la embarcación como internos a ella, que nos harán variar esta condición ideal de planeo para que, con pequeños ajustes, logremos una situación óptima de navegabilidad:
Externos: Condiciones del agua. Oleaje, vientos.
Internos: Variaciones en las condiciones de carga y tripulación

Condiciones de Planeo

Estática: En la figura de la izquierda vemos una embarcación a motor fuera de borda en reposo. Aunque en la práctica no es así, podemos ver que el casco forma un ángulo con respecto al agua de 0º

Dinámica: Aquí vamos a ver las 3 condiciones usuales de planeo. La primera es la condición óptima en donde alcanzamos el ángulo adecuado.

Como ya dijimos anteriormente este ángulo "&"; oscila alrededor de los 3º aproximadamente dependiendo del tipo de embarcación. Pero usualmente para todos los casos se consigue un equilibrio dinámico dentro de este rango establecido. Un punto en común es que cuando se alcanza dicha condición, el casco planea sobre el agua ofreciendo un tercio de la carena (popa) sumergido en el agua mientras que los 2 restantes permanecen velando (través-proa). Otros datos que delatan un buen trimado es que el timón trabaja liviano y sin esfuerzos respondiendo sin “derrapes” ni cabeceos. El andar de la embarcación se siente brioso y el acelerador responde dócilmente a los distintos niveles de velocidad exigidos. La proa permanece levantada ofreciendo la “V ” al oleaje para cortarlo sin esfuerzos. En este punto podemos decir que se consigue un inmejorable equilibrio entre consumo y potencia de nuestro navío.

La segunda condición es la proa baja. Aquí en la figura observamos que al bajar excesivamente la pata del motor, también lo hace la proa.
Este efecto produce una serie de inconvenientes siendo el principal, el hundimiento de la proa en el agua, aumentando el rozamiento con la misma. El consumo de combustible se incrementa notablemente mientras que la velocidad decrece mucho. Otro indicativo es la poca maniobrabilidad del casco y el serio riesgo de “pinchar” una ola con el consiguiente peligro de embarcar agua sobre cubierta.

Por último está la embarcación con la hélice demasiado levantada y el casco se “empopa” es decir, como si tendiera a hundirse. Sería el efecto contrario al que describimos con anterioridad. En la figura siguiente podemos ver este efecto con más claridad.
La proa se levanta excesivamente y cuando lo hace el casco pierde sustentación de planeo y cae nuevamente hasta que la proa vuelve a levantarse produciendo un molesto cabeceo y pérdida del control del timón en algunos casos. Este efecto es más notorio a medida que se acelera.


Uso correcto del Power Trim

Cuando salimos de la marina conviene tener el trim a 0 º, es decir neutro. Esto es conveniente para que la proa corte mejor el agua y no produzca oleaje molesto a las demás embarcaciones amarradas. Otro beneficio es que la embarcación navega mejor y con mayor estabilidad. A baja velocidad es mejor que trabaje todo el casco y no parte de él.
Por regla general, lo mismo deberíamos hacer cuando pasamos delante de un surtidor de combustible.
Una vez que salimos de la zona de amarre, aceleramos sin tocar el power hasta que notamos que la proa comienza a elevarse. Si miramos el cuenta vueltas del tablero tendremos entonces una idea clara sobre a cuantas revoluciones nuestra nave toma gobierno. En ese momento comenzamos a actuar sobre el Power Trim sin tocar el acelerador y controlando la velocidad y las revoluciones. Si todo va bien, advertiremos que la velocidad se incrementa y a la vez las revoluciones también.
Este sería más o menos el punto exacto de trimado y a partir de ahora podríamos aumentar la velocidad hasta alcanzar el rango deseado. Si entonces la proa comienza a oscilar levemente, es señal que nos pasamos y debemos bajar un poco más la pata del motor ajustando así el trimado.


Consideraciones sobre los Flaps

A modo de los Flaps de las alas de los aeroplanos, los flaps cumplen la función de “extender” el casco más allá de la línea de estos y a su vez , modificando el ángulo de incidencia, también modificaríamos el ángulo de trimado.
Como ya dijimos, estos adminículos se utilizan en aquellas embarcaciones en donde no es posible modificar la altura de la hélice ya que el eje motriz proviene de la carena de la embarcación que generalmente es de gran porte.
Estas cuasi-aletas ( por lo general metálicas)se colocan de a par, una en cada banda en la popa del buque o una sola a lo largo de la popa y su plano hidrodinámico coincide con la línea del fondo de la carena del casco. Cuando variamos esta línea, se produce el trimado de la embarcación. Aquí indicamos que estos adminículos, no actúan sobre el motor y solo lo hacen sobre el casco y cuando se encuentre hidrodinámicamente en movimiento.. En ciertos casos se usan fijos y más que nada son utilizados para compensar deficiencias en el diseño del caso o por el agregado de motores de más peso que descompensan el equilibrio funcional del barco y ayudan a sustentar mejor al mismo.
Cuando se utilizan para trimar, generalmente se colocan uno a cada lado del espejo de popa y con sistemas similares al power trim, se ajusta desde el interior con la ayuda de un comando servo -eléctrico.
La ventaja de usar dos flaps, radica en que se puede compensar la escora del barco cuando por cuestiones de peso o mala estiba de la carga o fuerte viento de través, la línea de eslora presenta un ligero alabeo hacia estribor o babor y para esto se trata de corregir dicho inconveniente, subiendo o bajando el flaps correspondiente.
La combinación de Flaps y Power Trim, es sin duda un sistema perfecto para el trimado de una embarcación a motor puesto que regulados en conjunto, se logran la mejor perfomance sobre la relación peso-potencia-consumo.


Situaciones especiales

Un problema molesto es cuando debemos colocar la reversa, ya sea para retirarse de una marina como para salir de una situación de embancamiento. Por lo general la popa tiende a hundirse lo que produce el ingreso de agua por esta vía.
Una solución es levantar la pata del motor a fin de que la popa se levante y la proa baje un poco. También sirve para preservar la hélice de golpes sobre el fondo si es que tratamos de salir de un bajío y en cierta manera ayuda a salir más fácilmente. Ciertamente esto no es aplicable a los Flaps ya que estos actúan en velocidad
Otra situación es la que se presenta cuando hay marejada u oleaje de proa. Aquí tiene mucho que ver el tipo de casco pero para todos los casos siempre es bueno disminuir la velocidad en forma segura y tratar de todas formas de cortar el oleaje a 45 º y mantener la proa lo más alta posible.
Si la “v” de nuestra embarcación es profunda y el oleaje no es muy fuerte, podemos intentar levantar el Power trim a fin que la quilla corte la ola y no pinchemos ninguna.
Pero si nuestra quila no es muy pronunciada, entonces para evitar el golpe de la ola debajo del fondo plano, intentaremos bajar la proa un poco pero teniendo en cuenta que ya no es posible tomar la ola de frente sino que debemos hacerlo como dijimos antes, a 45 º y tendremos cuidado de no colocarnos nunca paralelos al oleaje. Bajo estas circunstancias, el uso del timón y del acelerador se intensifica notablemente. Pero no existe una regla general para aplicar en situaciones difíciles , solamente un conocimiento profundo de la embarcación y nuestra pericia nos dará el método justo para salvar las distintas situaciones que se nos presenten en el agua.

Esperamos que este tríptico interviniente: Alejandro Gabriel Jajich (nota), Náutica y GPS (infografías) y quien se despide hasta el próximo encuentro (edición), cumpla con el cometido planteado al inicio de este artículo.
Sin más... buenas travesías y hasta pronto!