miércoles, 13 de abril de 2011

18º SALON NAUTICO

Estimados nautas, es un placer compartir con uds. esta personal mirada de la visita realizada a este importante evento náutico argentino.
Como se habrán enterado, durante los primeros diez días del corriente mes se presentó, en el Centro de Exposiciones del Parque Náutico San Fernando, el 18º Salón Náutico Argentino con la participación de una centena de expositores y la impecable organización del anfitrión (CACEL).
Con una importante presencia de constructores y empresas relacionadas al rubro, este Boat Show sedujo a un público ávido de novedades e interesado en toda la info ofrecida. A diferencia del anterior Salón, solo un par de astilleros expusieron sus nuevos productos faltos de terminación.

Las "perlitas" de la Expo según ENDT:

Astilleros Regnicoli presentó su compacto Regnicoli 730. Una embarcación de líneas funcionales y diseno actual para un segmento específico. Las ventanas corredizas, ubicadas sobre las bandas de la carroza, estilizan y resuelven muy bien un conflicto estético bastante común en estas esloras.

Yamaha con su 242 Limited S Twin Engine, una lancha propulsada por dos Yamahas 180 HP y construida en EEUU, dejó demostrado que tanto la calidad de los materiales, como el buen gusto, así como también el completo equipamiento y el excelente diseno y distribución pueden conjugarse perfectamente a la hora de construir un producto top como este.

También se hicieron presentes la fábrica de trailers Mac Trail y Triunph con una Rocket III Touning, ambos productos impecables!
Infaltable... el Museo de la Náutica, que parece tendrá un espacio físico fijo en breve, según nos adelantara el Sr. Baader. Felicitaciones y bien merecido!

La imágen de la izquierda muestra una Avalon 23 exultante, con muy buenos detalles de terminación y una comodidad poco vista en estas esloras, características predominantes de este astillero. En cambio a la derecha, una Bermuda de estilo conservador, muestra una adaptación poco feliz a la hora de colocarle un motor fuera de borda.

Y quien se lleva todos los elogios es el stand de Quattro Marine. Para su innovador Donna 32, este astillero apostó a mostrar este producto desinhibidamente. Una embarcación muy interesante, de líneas de agua agresivas y ciertos detalles a tener en cuenta, como por ejemplo el desplazamiento del timón respecto del sillón del timonel. Un producto que seguramente se abrira camino en su segmento.

Amigos navegantes, nos despedimos hasta la próxima recordándoles... Vivan el paraiso, naveguen por el Delta!

miércoles, 30 de marzo de 2011

RECUPERAR EL FONDEO

En la nota pasada, nos habíamos quedado fondeados en el Paycarabí a la espera de reencontrarnos en este próximo artículo. Previendo tiempo extra para preparar el nuevo material nos dispusimos a zarpar cuando, en el presiso momento de recuperar el fondeo, nos dimos cuenta de que no sería tarea fácil.
El lecho de nuestro delta se haya plagado con restos de demoliciones, chatarra, grandes troncos y una amplia variedad de muertos (elemento de gran peso apoyado en el fondo donde se afirma el cabo de fondeo o en este caso el ancla) con los cuales es posible encontrarse, y de hecho nosotros habíamos "pescado" algo.

En estos casos el uso de un boyarín suele ser la solución. A esta pequeña boya se le hace firme uno de los extremo de un cabo de entre 4 a 6 mm. de mena (diámetro), según el peso del ancla, por 10 metros de longitud. El otro extremo del mismo cabo u orinque, se sujeta a la cruz del ancla. De esta manera, con solo enganchar el boyarín con el bichero e izarlo, facilmente el ancla hubiese zafado del enganche.

Pero claro, como siempre llevamos de tripulante a "Murphy", y él a sus leyes, lo que se suponía un trámite rápido y sencillo se convirtió en la madre de la burocracia. La solución, antes de llamar a un buzo táctico, consistió en deslizar una cadena con un lazo a lo largo del fondeo, hasta conseguir llegar a la caña y luego hasta la cabeza del ancla para poder tirar de ella en el sentido opuesto, utilizando el bote auxiliar.

El boyarín tiene además la función de identificar la zona en donde se encuentra el ancla de una embarcación, previniendo a otro navegante de su existencia y evitar así enredos de cabos y cadenas, gareteos posteriores, etc., muy comunes en fondeaderos muy concurridos.


Prevenga situaciones como la detallada y que en su próxima salida no falte este pequeño y económico amigo que encontrará en cualquier almacén náutico. Que tengan muy buenas singladuras y nos encontramos aquí, en la web del navegante!

miércoles, 16 de marzo de 2011

NAVEGANDO EL PAYCARABÍ

Creo, sin temor a equivocarme, que la náutica es una actividad por demás solidaria a la hora de experimentar sensaciones nuevas. Como el descubrir nuevos parajes es una de estas, decidimos recorrer todo el Arroyo Paycarabí desde su nacimiento en el Canal de la Serna y hasta su desembocadura en el Paraná de las Palmas. Dado que nos encontrábamos en el Paraná Miní decidimos agregarle a este derrotero la navegación del Paycarabicito; en total unos 20 kms. aproximadamente.

La entrada (S 34º 08 862 - W 58º 33 982) a este arroyo se encuentra algo escondida por los juncos y, aunque angosta, a los pocos metros comienza a ensancharse. Posee aguas estacionarias limpias con una profundidad promedio de 1,60 mts. y una tupida vegetación en sus costas, bastante poblado y es amable con su tránsito.
Luego de navegar unos 3,5 kms. se llega a una bifurcación en donde se deberá caer a estribor para evitar un arroyo que lentamente se va angostando hasta hacer imposible la navegación por las ramas que se encuentran en el agua y la gran cantidad de camalotes.
Poco después se encontrará de frente con un amplio y muy bien mantenido galpón en donde deberá caer a babor para entrar, ya entonces, en el Aº Paycarabí. A partir de ese momento el arroyo cobra mayor importancia en ancho y en quintas productoras de frutas, maderas y actividades apicultoras.







Interesantes construcciones develan las distintas épocas por las que atravesó nuestro delta, épocas de gloria y épocas de olvido, de inversión y de abandono. La actividad social y económica autóctona se entrelaza con la turística para dar como resultado esa "melange" propia de la zona.

A cada paso el presente se encuentra con el pasado y ambos conviven en una exquisita armonía.
Seguimos navegando a cinco nudos promedio y disfrutando de lo sinuoso del Paycarabí, lo cual lo hace muy entretenido para timonear. Habiendo recorrido unos 12,5 kms. y después de virar ceñidamente a estribor nos cruzamos a babor con el Canal Estudiante; 1,5 kms. después nos cruza el Durazno, denominado arroyo de la margen derecha y aguaje de la izquierda.
De allí en más este pintoresco arroyo se convierte en uno de los más lindos fondeaderos del delta interior. Con poco tránsito, muy buena profundidad, con un ancho de entre 80 a 100 metros y varias embarcaciones fondeadas en busca de tranquilidad y belleza. Hemos decidido imitarlos y aquí quedarnos hasta el próximo encuentro. Los esperamos...

miércoles, 16 de febrero de 2011

HOMBRE AL AGUA

De todas las maniobras, la menos utilizada en la navegación deportiva a motor es la de "HOMBRE AL AGUA". Todo timonel de embarcación de recreo debe tener muy afinada esta maniobra de la que dependerá la seguridad del ocacional compañero accidentado.
Una circustancia desafortunada, a bordo de un barco, puede ser la caída al agua de un tripulante durante un temporal o habiendo marejada o navegando de noche…
… una medida sabia y preventiva es que todos los tripulantes lleven colocados sus respectivos chalecos salvavidas en tales circunstancias. Más allá de estas eventuales condiciones, siempre, repito siempre se debe tener preparado el salvavidas circular con su correspondiente boya de autoencendido y 27,5 mts. de cabo flotante.

En el supuesto de que alguien cayese de la cubierta al agua y habiendo otras personas a bordo, el capitán de la embarcación dará la voz de alarma de “HOMBRE AL AGUA”. Acto seguido, de forma rápida y eficientemente, se arrojará el salvavidas con la boya de autoencendido o cualquier elemento flotante, lo más cerca posible del tripulante a rescatar, y se dispondrá a ejecutar la maniobra de rescate sin perderlo de vista. En caso de estar en una zona de tránsito intenso de embarcaciones, se recomienda realizar señales auditivas con toques largos repetidos de aprox. veinte segundo de duración cada uno.

Maniobra de hombre al agua:
Cuando esta maniobra se lleva a cabo con una embarcación a motor, se debe tener absoluta conciencia del peligro que significa la hélice de propulsión para el caído, en consecuencia, nunca dé marcha atrás. Con el objeto de evitar golpear al rescatado, realice la aproximación de la embarcación a éste a muy reducida velocidad y “CONTRA EL VIENTO”.
Bajo la premisa de que el accidentado quede a barlovento, cerca y de la misma banda del timonel, cuando el caído esté al través de la embarcación “APAGUE EL MOTOR”. Acérquele el bichero, arrójele un cabo o pesque el cabo flotante del salvavidas y condúzcalo hasta el acceso más cercano y cómodo para abordar.

Y como siempre predicamos: toda prevención es escaza cuando de seguridad se trata. Timonee con prudencia y respeto, disfrutando de su propia navegación. Viva el paraiso, navegue por el Delta!
Hasta la próxima...

miércoles, 2 de febrero de 2011

ELEMENTOS DE SEGURIDAD (certificado)

Bienvenidos a otra entrega de El Navegante Delta Tour.

A estas alturas del año damos por descontado, como buenos navegantes que somos, que poseemos en perfecto orden y dentro del período establecido de vigencia el Certificado de Seguridad del Material de Equipo para Embarcaciones Deportivas para que nuestra lancha, velero o crucero pueda navegar en condiciones de seguridad.

Para aquellos que por alguna circunstancia fortuita no tienen vigente este requerimiento náutico, por que adquirió recientemente una embarcación carente de este certificado o porque recién se inicia en este deporte, brindamos a continuación una acotada pero útil información acerca de este trámite.

En qué consiste ?
Con el fin de que la embarcación pueda navegar en condiciones de seguridad, el propietario deberá solicitar una inspección. Esta se efectúa respecto de los elementos de seguridad y de la propia embarcación.

Dónde se realiza ?
La inspección podrá realizarse en la dependencia jurisdiccional mas próxima al lugar de amarre/guarda.

Cuánto cuesta ?
Existen dos tipos de inspección: la INSPECCION ORDINARIA y la INSPECCION URGENTE.
Para la primera, el costo es de $76 (pesos setenta y seis) y para la urgente de $109 (pesos ciento nueve).

Trámite, vigencia, etc.:
Sólo deberá asistir dos veces a la Dependencia. Una: Realización de la Inspección por parte de la misma. Dos: Retiro del Certificado. El mismo tendrá vigencia por 10 años y el tiempo transcurrido desde la solicitud hasta la entrega será: común 48 horas aproximadamente y urgente: 24 aproximadamente.

Por último, detallamos a continuación, el listado de los elementos que se deben encontrar a bordo, según el tipo de embarcación, para navegar en el interior del Río de la Plata, ríos interiores y lagos de contención.



Más allá de la multa fijada por PNA para los infractores a este requerimiento, lo más importante es la falta de alguno, de todos los elementos o de los vencidos a la hora de necesitarse. Recuerde que, llegado el momento, una vida puede depender de ellos...
Buenas singladuras y naveguen con prudencia!

miércoles, 19 de enero de 2011

RAYOS Y CENTELLAS

Dados los últimos acontecimientos desafortunados y de conocimiento público, hemos decidido investigar a cerca de este fenómeno en relación a la náutica. Grande fue nuestra sorpresa cuando descubrimos el poco material calificado que existe al respecto. De todos modos, aunque poco, vale la pena difundir lo compilado.

¿Qué es una tormenta eléctrica? Una tormenta eléctrica es un tipo de tormenta que produce rayos y truenos. Estas tormentas también están acompañadas a menudo de fuertes lluvias.

El trueno es causado cuando el rayo calienta el aire que está a su alrededor rápidamente, y lo expande. Cuando se enfría, se contrae. Este proceso de expansión y contracción provoca el sonido que conocemos como trueno.

¿Qué se debe esperar que ocurra? Sobre una gran masa de agua un barco constituye un objeto sobresaliente para el impacto de un rayo, aunque las estadísticas muestren lo contrario. Las tormentas eléctricas duran por lo general entre treinta minutos y una hora. Normalmente ocurren durante el verano o la primavera, cuando el aire está más caliente.

¿Como anticiparlas? Observe el cielo. Mire si hay nubes negras a la distancia, usted podría incluso ver los rayos. Esté atento a la programación de sus estaciones locales de televisión o estaciones radiales para cerciorarse si hay advertencias de tormentas eléctricas en el área cercana a su zona.

¿Qué debe hacer? Si se acerca una tormenta eléctrica, usted debe hacer lo siguiente:
* Evite establecerse al lado de árboles, cercas, postes y otros objetos altos.
* Aléjese del agua. Si está en un bote o nadando, vaya a tierra firme de inmediato y busque refugio.
* Si está a bordo de un barco, aléjese de herrájes metálicos, mástiles, guardamancebos y/o púlpitos.
* Apague todos los artículos eléctricos y/o electrónicos como la TV, VHF, el aire acondicionado, etc. Evite igualmente el uso del teléfono, a menos que sea una emergencia.
* Pliegue antenas y evite transitar sobre la cubierta mojada.
* En una embarcación del tipo crucero lo ideal es guarecerce en la camareta, camarote o salón, aunque la mejor opción es volver con urgencia a puerto o buscar abrigo en un acantilado, bajo un puente o cualquier otro refugio.
* En un barco con mástil, éste podría funcionar como si se tratara de un pararrayos. El principio de la protección consiste entonces en conseguir una continuidad eléctrica perfecta entre el mástil y el agua. Los veleros modernos tienen el mástil y los obenques metálicos que llevan la carga fácilmente hacia el agua. En el interior, la tripulación se beneficia de mucha protección. Si el casco es de material plástico o madera, conviene poner una o dos cadenas atadas al pie del mástil o en los obenques y sumergir el extremo libre en el agua. Se fabrica así un verdadero pararrayos y la protección del barco está asegurada. Las personas deberán ponerse en la parte más baja posible del interior, alejadas de las cadenas.
El mayor problema lo tienen los antiguos veleros con casco de madera. En este tipo de barcos se recomienda poner una cadena todo a lo largo del mástil y enrollarla una o dos veces en la base y después prolongarla hasta el agua. Como esto no está previsto inicialmente, es difícil imaginar como se coloca todo ese artilugio cuando sopla viento y hay oleaje.

Obviamente que lo mejor será evitar salir a navegar bajo estas condiciones, pero en el caso de que lo sorprenda, tome todas las precauciones posibles para evitar vivir momentos desagradables.

Estimados nautas, gracias por visitarnos y los esperamos en el próximo encuentro de El Navegante Delta Tour. Hasta pronto y buenas travesías!

miércoles, 5 de enero de 2011

AMARRADO Y CAUTIVO

Bienvenidos al primer encuentro de este 2011! Esperamos que a lo largo de este año sigamos teniendo el privilegio de captar vuestra atención.

Con el transcurso de los años todos hemos visto como se ha incrementado la cantidad de embarcaciones que navegan por el Delta. En nuestro país el parque náutico estimado asciende a unas 125 mil embarcaciones y si tenemos en cuenta que durante el año 2009 se matricularon 6.503 unidades, distribuidas de la siguiente manera: 2.997 botes y semirrigidos; 2.277 lanchas; 191 cruceros y 113 veleros, ya podemos percibir entonces el porque de la falta de amarras y camas.
Uno de los tantos temas tratados en el 2º Foro Nacional de la Náutica fue la estrategia, por parte de los municipios ribereños, para la planificación sobre como resolver el problema del déficit en el rubro amarras.

Oscar Siches, miembro del Comité Internacional de Marinas y del Comite de Superyates del ICOMIA, sostiene que las nuevas amarras dejaron de ser un "estacionamiento para barcos". En ellas deben existir: Servicios de apoyo y mantenimiento (varadero y taller), Servicios básicos (restaurante, despensa, vestuarios con duchas, WiFi, lugar de esparcimiento y un amplio sector de estacionamiento) y por último Amarras confortables (marinas y/o muelles, cornamusas, energía eléctrica y agua potable).
Ahora bien, si tomamos como parámetro las estadísticas que dicen que desde 2003, la producción crece ininterrumpidamente a una tasa del 23% anual, es de esperar que el año 2010 cierre con unas 8.000 embarcaciones matriculadas aproximadamente y para el 2011 con unas 10.000, es decir que en el lapso de dos años habrá casi 20.000 nuevas embarcaciones en el agua.

Como contracara de lo expuesto, hoy por hoy, muchos amarrista sucumben ante esta necesidad y pasan de ser clientes con derechos a ser cautivos de una "amarra", en la cual no siempre se prestan los servicios pubicitados y pactados, debiendo abonar por peines inestables, falta de calado (con el paso del tiempo por falta de mantenimiento), muelles inseguros, mala distribución de las amarras por las esloras (dificultad en la maniobra de atraque), palmeras frágilmente clavadas, marineros poco idóneos etc., etc., etc. haciendo que, a pesar de estar desconformes, estos nautas deban reformular su enojo ante la inseguridad de conseguir amarra en otros lares.
Instalada esta necesidad, algunos frentistas sobre canales la aprovecharon e hicieron lo suyo, iniciando un emprendimiento lucrativo con muy baja inversión. En fin, como acota siempre un vecino de amarra ante este tipo de circuntancias: "La náutica... es un problemón!!!"

Estimados colegas que tengan muy buenas travesías y hasta pronto!